Asaja quiere que el PSOE pida la regulación de los ríos Eria y Duerna
La organización agraria Asaja, solicitó al PSOE que se pronuncie claramente sobre las obras que contempla el Plan Hidrológico Nacional. Concretamente, Asaja exigirá, en un comunicado, al principal partido de la oposición que haga una apuesta clara por la regulación de los ríos Eria y Duerna, y que se pronuncie sobre si la frontal oposición que está manifestando la alcaldesa de Luyego responde a una iniciativa particular o si por el contrario cuenta con el respaldo de los socialistas. Asaja considera estos proyectos como revulsivos económicos y sociales de primera magnitud para la comarca de La Bañeza, y han de tener el protagonismo que les corresponde en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Hasta ahora, según el comunicado, la organización agraria Asaja entendía que los proyectos contaban con el apoyo unánime de todos los ayuntamientos beneficiarios, entre los que se encuentran ediles de las tres formaciones políticas más representativas en la comarca (PP, PSOE, UPL), así como con el apoyo de los diputados y las fuerzas sociales y económicas de La Bañeza. Luyego no está afectado Asaja quiere dejar de manifiesto que el Ayuntamiento de Luyego no es el afectado por la presa, ya que la presa se construye en el de Lucillo, y que resulta insolidario que se oponga a la regulación la alcaldesa de dicha localidad, donde la Junta acaba de construir un pequeño embalse en la pedanía de Tabuyo del Monte con la transformación de unas 100 hectáreas de secano en regadío. Además, este sindicato agrario no entendería que mostrando todos los partidos políticos y organizaciones conservacionistas su apoyo sin fisuras a la construcción de la presa de Casares en el cauce del Bernesga (primera obra que se acomete en la provincia en el Plan Hidrológico), no se hiciera lo mismo con las presas del Eria y el Duerna, «ya que los objetivos serían los mismos: garantizar un cauce ecológico, evitar las inundaciones en invierno, potenciar el turismo, consolidar los regadíos tradicionales, abastecimiento de poblaciones y aprovechamiento industrial si es el caso». Impacto mínimo Para la organización, mientras que en las presas del Eria y el Duerna el impacto agrícola y ganadero en los terrenos ocupados por los embalses será mínimo, en el caso del embalse de Casares ha supuesto que varios ganaderos jóvenes tengan que abandonar el pueblo con sus ganados por haberse quedado sin pastos y otros tengan que hacer trashumancia en Extremadura. Asaja no entiende que no hubiese una oposición a estos proyectos en los más de dos años que estuvo en borrador el proyecto del Plan Hidrológico.