Mientras el número de reses positivas disminuyó el año pasado, los establos afectados aumentaron
León es la segunda provincia de Castilla y León con más casos de brucelosis bovina
Los datos de la última campaña de saneamiento ganadero de la Consejería de Agricultura y Ganadería demuestran que León sigue siendo una de las provi

Un veterinario examina a unas reses durante el pasado brote de brucelosis
La brucelosis bovina continúa siendo uno de los principales problemas de los ganaderos leoneses. Con 1.163 reses positivas a lo largo de la última campaña de saneamiento ganadero, correspondiente al año pasado, la provincia leonesa es la segunda en cuanto a incidencia de esta enfermedad bovina, por detrás de Salamanca, con 2.917 animales afectados, y seguida de cerca por Palencia, con 914. Más de la mitad de los animales positivos de León, unos 700, se detectaron sólo en la zona de la Montaña de Riaño, donde la enfermedad se ha enquistado en los últimos años dando lugar a campañas de saneamiento específicas. En Castilla y León, donde el año pasado se registraron 6.474 cabezas de vacuno infectadas por brucelosis, el porcentaje es del 0,79% respecto al total de la cabaña (unas 817.000 reses), mientras que en la provincia leonesa este índice se sitúa en el 1,21% respecto a las casi 96.000 cabezas de vacuno que se contabilizan. Si este porcentaje de reses positivas ha experimentado una sensible reducción respecto a la anterior campaña de saneamiento, cuando se situaba en torno al 1,5%, el número de establos afectados por la enfermedad de la brucelosis prácticamente se ha duplicado. Así, mientras en 2000 se detectaban 47 establos infectados en León, los datos del año pasado ponen de manifiesto que la enfermedad ha afectado a 80, lo que supone un 1''5% de los 5.256 establos investigados en la provincia. En el conjunto de la comunidad, el índice de positividad en establos es superior al de la provincia de León, puesto que de los 24.325 establos analizados durante 2001 se detectó brucelosis en 722, lo que representa casi un 3% del total. De una campaña a otra, en Castilla y León han aumentado tanto las reses como los establos positivos, siendo el incremento mucho más notable en estos últimos. A causa de la brucelosis, durante 2001 se sacrificaron en León un total de 1.774 reses, correspondientes no sólo a la última campaña de saneamiento sino también a anteriores. Las indemnizaciones por sacrificio de reses positivas de brucelosis ascendieron a más de 101,4 millones de pesetas, lo que supone casi una tercera parte de los 380 millones que se pagaron en la comunidad por esta enfermedad. Sólo Salamanca, con algo más de 108 millones de pesetas superó esta cifra.