Liebre ibérica
Interactivo | La incidencia de la mixomatosis en León se eleva al 62% en tres años
Ya son nueve los municipios del sur de León donde se han detectado casos positivos en liebres

Desde que en febrero de 2019 el servicio territorial de Medio Ambiente de León registrara el primer caso de mixomatosis en una liebre en la provincia, concretamente en Gusendos de los Oteros, la enfermedad, que afecta a la liebre ibérica, se ha extendido ya por nueve municipios del sur de León, alcanzando ya un porcentaje de positividad del 52,5 por ciento de las muestras recogidas.
En concreto se han registrado casos Bustillo del Páramo, Gordoncillo, Gusendos de los Oteros, Valderas, Villamañán, Villaquejida, Villarejo de Órbigo, Villaselán y Zotes del Páramo.
El localizado en Gusendos de los Oteros en 2019 fue el primer ejemplar de la provincia portador de esta enfermedad que avanza imparable desde agosto de 2018 desde el sur de España.
Desde ese mismo momento la Dirección General del Medio Natural de la Junta de Castilla y León estableció el protocolo de actuación para el seguimiento de la mixomatosis en la comunidad, mediante el cual se recogen muesteros periódicamente en los distintos puntos para analizar el avance de la enfermedad.
Según datos de la Delegación Territorial de la Junta en León, durante todo el 2019 se tomaron trece muestras, de las que siete dieron positivas , lo que supone una positividad del 53.85%. Ya en el 2020 los servicios veterinarios tomaron seos muestras de las que cinco dieron positivas, lo que supone un 83.33%, y en el 2021 se han tomado hasta la fecha tres muestras, dando todas ellas positivas (100%). Teniendo en cuenta los cuatro años indicados, el valor medio de positividad en la provincia, respecto de las muestras tomadas en la misma, es del 62.5%.
Gráfico ampliable
Como valoración global hay indicar que de las 158 muestras positivas obtenidas en Castilla y León, un total de 15, el 9.5% de las mismas, corresponden a la provincia de León.
La mixomatosis es una patología de los conejos que en ningún caso causa problemas para la salud pública al no ser una zoonosis, y por tanto sin posibilidad de transmisión al ser humano.
Para prevenir la enfermedad, desde la Junta de Castilla y León se recomienda tanto a los cazados como a los titulares de los cotos de caza comunicar los posibles casos de enfermedad y colaborar en su detección y recogida y establecer reducción de cupos de caza de liebre o vedas voluntarias en sus acotados. También se pide evitar la tentación de intentar repoblar los cotos con liebres de otras zonas o regiones, puesto que pueden ser portadoras del virus. Si hay pocas liebres, se recomienda no repoblar con liebres, sino mejorar el hábitat para hacerlo más propicio.
Del mismo modo, se recomienda no manipular los ejemplares con lesiones o los cadáveres, sin guantes y no se recomienda consumir ejemplares con síntomas o comportamiento anómalo.
También se recuerda que es una enfermedad que solo afecta a los conejos y a las liebres y no existe riesgo de trasmisión a otras especies animales como perros de caza o perros domésticos.