OPINIÓN P. Albano
Gordaliza del Pino
A Gordaliza del Pino, en el contorno de Sahagún, no hay que perderla nunca de vista en sus aspectos históricos, artístico y popular. Es lástima que esté un poco apartada del Camino de Santiago. Su aspecto histórico es secular e interesante y por eso figura tantas veces en documentos y escrituras antiguas. No estaba al pie del Camino pero sí a la sombra, y tanto más se puede decir eso, que Gordaliza se apellida del Pino. Gordariza o Gordaliza aparece en varios documentos del siglo X pero su existencia es de antes. En el siglo X aparece a la par de nombres hacen recordar la marcha y el avance de reconquistadores y repobladores y de Reyes com Ordoño I y Alfonso III. Nombres que marcan los pasos de esa marcha son: Gallegos y Galleguillos, Asturianos, Navianos y Bercianos. Eso por una parte. Y por otra, Gordariza del Pino aparece relacionada con Pola de Gordón y Gordoncillo. El documento en que Gordaliza aparece con Gordoncillo, Valdelafuentes, y Mazules es del año 981. Pero el obispo Sisinando dice que esas villas habían pertenecido al devoto servidor Fortunio García. Puntualiza el documentos diciendo que esas villas estaban en la ribera del Cea. Valdelafuentes estaba y sigue estando en la margen izquierda del Cea. Gordoncillo está a la misma vera del río. Y San Esteban de Mazules estaba en el actual término de Gordoncillo, abajo de Castrobol, por donde hoy llaman Granja de Béjar. Al Cea van a dar los arroyos que vienen de Bercianos, Vallecillo, Valdespino y Joarilla. A la luz de la documentación no resulta difícil seguir la historia de Gordaliza durante los siglos XII al XIV, incluidas las menciones del cultivo de viñas, ya en el siglo XI. También en el aspecto artístico de Gordaliza se necesita más de un artículo para explicarlo. La iglesia de Nuestra Señora de Arbas (Arbas palabra llana y no aguda, como escriben muchos periodistas) nos habla en su exterior del siglo XIII. Sus ábsides y su torre casi se ven y se hablan con San Lorenzo y San Francisco de Sahagún en el lenguaje mudéjar o de ladrillo. y en su interior nos escribe capítulos de arte de los siglos XVI y XVIII. ¡Ay, si Francia, Suiza o Alemania tuvieran monumentos como el de Nuestra Señora de Arbas!. No sólo esfuerzo, sino sacrificios y hasta milagros harían por conservarlos. Pero en España tenemos tanto. Hasta en Sahagún nos sobraba, o la menos, así pensaron algunos a juzgar por el destrozo y desperdicio que se hizo desalmadamente. Hay también iglesias con este título en Mayorga, Fuentes de Ropel y algún lugar más de Tierra de Campos. Antes de esta iglesia existió en Gordaliza la ermita que se llamaba de Las Cabañas. Madoz todavía la nombra en su Diccionario Geográfico por los años 1840 con el nombre de Nuestra Señora de las Cabañas. Campos, viñas y cabañas que Gordaliza se resiste a abandonar, como defensa de la lucha agónica que hoy día sufre la agricultura. Devoción al Carmen No sé si será también por eso por lo que los de Gordaliza se han enganchado a la devoción a la Virgen del Carmen, a la que los marineros llaman, estrella del mar, ancla de salvación, iris de aventura y fénix de hermosura. La estrella y el fénix son preciosos símbolos del brillar y renacer, fenómeno que se cumplen en algunos aspectos de la historia de Gordaliza y ojalá que lo sea en todos. La bonita foto que apareció en el Diario de León sobre la procesión del Carmen en Gordaliza, el pasado 16 de julio de este año, me los hizo recordar y lo deseo de todo corazón. Y para terminar con buen sabor, hay que recordar las roscas de Castilla y otras dulcerías que se fabrican en Gordaliza. Siguen siendo los sabrosos dulces de siempre y esperamos que nos hagan seguir recordando el buen paladar histórico de Gordaliza del Pino.