León, beneficiada por el cambio de las importaciones de cereales
Los Quince aprobaron ayer establecer un nuevo sistema de importación de cereales procedentes de Estados Unidos (EE. UU.) y Canadá, con la abstención de España, Alemania y Suecia y el voto en contra de Dinamarca, según fuentes comunitarias. El Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE ratificó, por mayoría cualificada, el acuerdo alcanzado en noviembre con EE. UU. y Canadá, mediante intercambio de cartas, para fijar desde enero de 2003 un nuevo régimen de importación al mercado comunitario de trigo de baja y media calidad y de cebada. España se abstuvo porque «quiere saber qué pasará con las importaciones de cereal de Ucrania y Rusia», al igual que Alemania y Suecia, que esperan conocer el resultado de las negociaciones. El compromiso aprobado abrirá un contingente tarifario de 2.981.000 toneladas para el trigo de baja y media calidad, con un derecho de 12 euros por tonelada. De este volumen, 572.000 toneladas serán adjudicadas para los envíos de EE. UU., 38.000 para Canadá y el resto se repartirá entre otros países que venden ese producto en la UE, una vez que se haya negociado con cada uno de ellos la cuota del contingente aprobado. Los operadores de EE. UU. y Canadá pagarán un derecho de aduana de 12 euros por tonelada de cereal para la producción comprendida dentro de las citadas cuotas y, por encima de esos cupos, sus exportaciones al mercado comunitario estarán gravadas con 95 euros por tonelada. En cuanto a la cebada, la UE prevé un cupo de 50.000 toneladas, para la variedad de malta, con un arancel de 8 euros por tonelada y una cuota de 300.000 toneladas para el resto de variedades, con un derecho arancelario de 16 euros por tonelada; fuera de este contingente se mantiene el arancel de 93 euros por tonelada. Aparte de EE. UU. y Canadá, dentro de los abastecedores de trigo al mercado comunitario destacan Rusia y Ucrania, con los que la Comisión Europea continúa las consultas para consensuar el contingente de importación de cereal, según declaró el comisario de Agricultura, Franz Fischler.