El conflicto de Pinos se aviva tras la muerte a puntilladas de un toro en León
La Guardia Civil investiga el suceso y el presunto uso de pirotecnia para espantar al ganado

Vacas pastando en las montañas leonesas en una foto de archivo. JESÚS F. SALVADORES
Muere un toro que pastaba en el Puerto de Pinos a causa de dos puntilladas de unos cuatro centímetros de profundizad, en la nuca, que le causaron la muerte tres días después.
La ganadería, de una familia de San Emiliano, ha denunciado ante la Guardia Civil la muerte del toro en la propiedad familiar y el empleo de petardos que espantaron al ganado de la familia.
La muerte del toro, de la raza Asturiana de Montaña, se dio por las dos heridas que el veterinario no puedo curar. El animal fue visto con comportamiento «anómalo» y una postura rara en la parte del cuello que le generaba unos movimientos raros que indicaban «algún problema grave de salud». El comportamiento que mostraba el toro no dejó al veterinario acercarse por lo que el diagnostico no se puedo realizar hasta el día siguiente, cuando el animal ya no podía moverse debido a las puntilladas. En ese momento fue cuando se confirmó la existencia de estas dos heridas que provocaron la muerte de la res.
El segundo punto por el cual esta familia presenta la denuncia es por el uso de material pirotécnico en la zona próxima al pasto. El hijo de esta familia presenció a un grupo de cinco o seis jóvenes cerca del lugar mientras había comprobar el estado de su ganado. Una vez hecha la comprobación, mientras abandonaba la zona escuchó una serie de explosiones de este material explosivo en la zona donde las vacas pastaban, provocando que los animales se espantansen. El joven pudo identificar a dos personas del grupo que ubicó geográficamente en el valle de Turón, en Asturias.
Los culpables de los hechos serían responsables de un delito contra el bienestar animal y una infracción administrativa por el uso de material explosivo en un espacio natural en una situación de sequía.
Desde la Federación Leonesa de entidades menores denuncian la gravedad de los hechos justificando lo sucedido en un agravante para el conflicto competencional que existe entre el Ayuntamiento de Mieres y las administraciones de Castilla y León. La federación expone que este ayuntamiento «está ejerciendo y desarrollando políticas de fomento de la ganadería dentro de Castilla y León, imponiendo una gestión de este espacio claramente contraria» a las impuestas por Castilla y León, contrarias a la normativa que rige el funcionamiento de las administraciones públicas y el ejercicio de las competencias municipales.
Según informa la federación, el Ayuntamiento de Mieres «solo permite que se suba al puerto de Pinos ganado de la raza Asturiana de los Valles», cuestión que induce a pensar que el apuntalamiento contra el toro de raza Asturiana de Montaña sería el móvil de la muerte. Los petardos los justifican como una nueva agresión a los derechos de históricos de los ganaderos de Babia.