El CSIC estudia la eficiencia del sistema tradicional de riego usado en la Valduerna
Este trabajo forma parte de un proyecto nacional del ministerio para adaptar el manejo del agua al cambio climático

El agua infiltrada en el acuífero es la que posteriormente alimenta los pozos, a los manantiales y al río Duerna. DL
Investigadores del Instituto Geológico y Minero del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IGME-CSIC) visitaron el pasado mes de octubre la comarca de la Valduerna, dentro del marco de un estudio de investigación sobre el manejo tradicional del agua.
El CSIC va a investigar sistemas tradicionales de manejo del agua con el proyecto Inventario y caracterización de sistemas ancestrales de siembra y cosecha de agua para la adaptación al cambio climático , financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de los proyectos seleccionados en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático. En este proyecto, además de realizarse un inventario a nivel nacional de estos sistemas tradicionales de manejo del agua, se cuantificará la eficiencia de varios de estos sistemas en distintas cuencas hidrológicas. Una de estas cuencas va a ser la del río Duerna, en León.
Esta iniciativa parte de un estudio previo realizado por la Confederación Hidrográfica del Duero para la caracterización geológica e hidrogeológica del sistema hidrológico de la Valduerna. Proyecto en el que se demostró que parte del agua que discurre por las acequias excavadas en tierra, conocidas localmente como «zayas», se infiltra en el subsuelo, aumentando las reservas de agua subterránea del acuífero superficial. El agua infiltrada en el acuífero es la que posteriormente alimenta los pozos, a los manantiales y al río Duerna, a donde vuelve tiempo después para contribuir a mantener su caudal de base y a los ecosistemas asociados durante todo el año.
La labor de recuperación de estas acequias realizada por las diez comunidades de regantes que comparten la explotación del acuífero que se desarrolla entre los ríos Duerna y Peces, y la difusión de su trabajo han contribuido decisivamente a que esta sea una de las zonas de estudio seleccionados por el IGME-CSIC.
Una delegación del IGME, dirigida por Sergio Martos Rosillo, coordinador del proyecto y de la Red de Investigación Siembra y Cosecha del Agua en Áreas Naturales Protegidas del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, conoció de primera mano las «zayas» de esta comarca, comprobando la idoneidad del sistema para su estudio, y para llevar a cabo iniciativas de recarga de acuíferos mediante procedimientos de siembra de agua y que ahora han sido reconocidos como Soluciones Basadas en la Naturaleza para la Gestión del Agua.
El primer paso será la próxima instalación de instrumental científico en zayas y pozos y el inicio de las labores de control y seguimiento con las que se pretende demostrar científicamente la eficiencia hidrológica de estos sistemas ancestrales de manejo del agua. Sistemas que han podido mantenerse operativos hasta nuestros días, demostrando su resiliencia en un entorno agrícola altamente modernizado, que promueven el uso de materiales locales y el mantenimiento del empleo rural en una comarca con alta tasa de desempleo.
En la Valduerna, las principales protagonistas del estudio serán las zayas de la margen izquierda del río Duerna, entre las localidades de Castrillo y Robledo de Valduerna, las que recorren su campo regable en sentido sur-norte hasta verter sus aguas en el río Peces. Los científicos del CSIC señalan que los primeros resultados se podrán obtener en año y medio y que, muy probablemente, podrá ser demostrado de manera científica que este sistema de manejo del agua sirve para regar, para recargar el acuífero y para contribuir a mantener el caudal del río Duerna durante los periodos secos.
Provincia
Los regantes llevan años reclamando la regulación del río para mantener este sistema
María Carnero