Continúa la batalla judicial del Ayuntamiento para frenar la construcción de La Rial y Los Morales
Carrizo confirma que la DIA de las balsas ha caducado y pide descartar el proyecto
Interpone una nueva demanda, esta vez en el TSJ de Madrid, contra el proceso de evaluación ambiental
Editorial | El conflicto del Órbigo abre otra batalla judicial

Carrizo de la Ribera continua con su batalla judicial para frenar el proyecto para la construcción de las balsas La Rial y Los Morales en su municipio, con el que se busca la regulación del Órbigo.
El Ayuntamiento acaba de presentar un contencioso-administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la decisión de la Dirección General de Evaluación Ambiental de no dar por caducada la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), pese haber superado ya ampliamente los plazos establecidos sin que se hayan comenzado las obras.
El alcalde de Carrizo, Alfonso Álvarez, explica que el intento de responsabilizar a la demanda que su Ayuntamiento tiene interpuesta en el Tribunal Supremo contra el Plan Hidrológico Nacional por impulsar la construcción de las balsas, como el motivo por el que se paralizaran los plazos «es totalmente incierto y fuera de la realidad, como así queda demostrado en el artículo 43 de la Ley de Impacto Ambiental».
A finales de mayo de este año, la declaración de Impacto Ambiental de este proyecto, publicado en el BOE en mayo de 2018, quedaba fuera de plazo al transcurrir los cuatro años que tiene de vigencia, y los dos de prórroga que en 2022 solicitó la Dirección General del Agua, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), sin que se hayan iniciado las obras. «Es más ni siquiera ha sido redactado el proyecto», recuerda Álvarez.
Fue entonces, cuando la presidenta de CHD, María Jesús Lafuente, salió al paso de las numerosas críticas vertidas por los regantes asegurando que los plazos se habían detenido después de que el Ayuntamiento de Carrizo presentara la demanda del Tribunal Supremo, por lo que hasta que no se resolviera seguía en vigor.
Álvarez recuerda, que según el artículo 43 de la Ley de Evaluación Ambiental, asegura que «en el caso de que un procedimiento judicial afecte, directa o indirectamente, a la ejecución de un proyecto que cuente con Declaración de Impacto Ambiental, el transcurso del plazo de vigencia de la misma quedará en suspenso desde su inicio y hasta el momento en que el procedimiento cuente con sentencia judicial firme», pero solo, asegura el alcalde, «si el proyecto ya contara con las autorizaciones necesarias, y se hubieran comenzado las obras», cosa que «no solo no ha ocurrido, sino que ni siquiera se ha redactado el pryecto».
Ante esta evidencia, y a falta de que e TSJ de Madrid, responda a la demanda del Ayuntamiento, el alcalde pide tanto al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) como la CHD que «descarten de una vez el proyecto, sino quieren empezar de nuevo con todo el procedimiento, que es lo que tendrán que hacer, porque la DIA está definitivamente caducada».
Álvarez recuerda además que ya está en marcha la redacción del estudio de alternativas a la construcción de las balsas que «ya están avanzadas» y que plantean soluciones a la regulación del Órbigo que son «mucho más prácticas, con un menor coste económico y medioambiental, y sin el fuerte rechazo social con el que cuenta este proyecto».
El alcalde recuerda que Carrizo está «totalmente» a favor de los proyectos de modernización de los regadíos, pero no «a este precio», ya que asegura que aparte del elevado presupuesto que se invertiría (casi 45 millones de euros) para construir las balsas, el coste anual en electricidad que para los regantes supondrá bombear el agua desde estas infraestructuras hace que sea un proyecto totalmente inviable». Además, recuerda, que sería unos embalse con una catalogación A, que «implica un riesgo muy elevado para las poblaciones cercanas en caso de que se rompieran las presas, y que la humedad que generan podría arruinar cultivos tan emblemáticos para el municipio como el lúpulo por la segura proliferación de hongos».
Avanzan los estudios alternativos
Al margan del proyecto de las balsas de Carrizo para regular el Órbigo, avanza también el proyecto de alternativas impulsado por CHD.
De hecho, el pasado mes de noviembre comenzaron las catas en Aralla de Luna para buscar posibles ubicaciones para las canalizaciones ante un posible trasvase de agua desde el embalse de Casares de Arbás al embalse de Barrios de Luna.
Estas catas forman parte del estudio de soluciones a los problemas de déficit en la cuenca del río Órbigo, con la que CHD busca la alternativa óptima desde un punto de visto técnico, social, económico y ambiental a esta inminente escasez de los recursos hídricos que tanto preocupa a los regantes .Según explica el organismo de la cuenca, el trasvase desde la presa de titularidad estatal de Casares de Arbás hacia Barrios de Luna es una de las soluciones planteadas, cuyo anteproyecto está en redacción.
La empresa de ingeniería gallega GOC es la encargada de realizar los trabajos para buscar alternativas, a través de un contrato, adjudicado en 683.357 euros, con un plazo de ejecución de 18 meses.
Según afirman los regantes, el Sistema Órbigo «no puede soportar la incorporación de una sola hectárea más» y el agua de las balsas «no iría destinada al Páramo Bajo, sino a las 53.000 hectáreas de regadío y resto de usuarios dependientes de Barrios de Luna, tal y como el sistema está configurado».