El Instituto de Ciencias del Patrimonio pretende despertar vocaciones científicas
El CSIC busca «jóvenes arqueólogos» en los colegios de la comarca de Babia
Su papel es guiar a los más pequeños en su acercamiento a la riqueza patrimonial de sus pueblos

Jornada de puertas abiertas en la excavación agraria de Torrestío.
La comarca leonesa de Babia es un ejemplo excepcional de los valores culturales de la Montaña Leonesa. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) trabaja en la zona desde 2017 dentro de un proyecto coordinado desde el Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT-CSIC), ubicado en Santiago de Compostela, por el arqueólogo David González-Álvarez. Como complemento a sus labores de investigación, el equipo científico ha puesto en marcha un ambicioso programa de colaboración con los centros educativos de la comarca y su entorno.
El Colegio Rural Agrupado (CRA) de Babia es el foco del trabajo con el alumnado de infantil y primaria que reside en la comarca. Los investigadores del INCIPIT desarrollan un proyecto educativo en colaboración con el profesorado del centro, que ha convertido a los más pequeños en «investigadores junior». Su papel es guiarles en su acercamiento a la riqueza patrimonial de sus pueblos. En los últimos días, científicos del CSIC estuvieron en este centro escolar de Huergas de Babia, mostrando al alumnado de forma práctica el trabajo que realizan los arqueólogos para reconocer y analizar las huellas de los antiguos pastores de Babia, según la información recogida por la agencia DiCYT.
Mediante un taller, el alumnado participante en el programa conoció de primera mano cómo se realiza una excavación arqueológica, recreando el proceso de trabajo y su posterior análisis e interpretación. Para ello, se trasladaron al centro educativo unos cajones en los que se simuló la excavación de contextos arqueológicos de antiguas construcciones. Los «investigadores junior» pudieron así excavar, guiados por el personal investigador, y recuperaron piezas y muestras que luego les sirvieron para desentrañar la procedencia y forma de vida de los antiguos pastores. Durante el taller, los alumnos plantearon preguntas e hipótesis que debían contrastar a la vista de esas pruebas. En próximas actividades, los «investigadores junior» se acercarán a las tradiciones orales y el conocimiento que atesoran sus mayores sobre sus pueblos, para reforzar el diálogo intergeneracional y valorizar la memoria local.
Las investigaciones del INCIPIT en la comarca de Babia analizan cómo las actividades productivas desarrolladas por las comunidades que han habitado este territorio desde hace milenios contribuyeron a modelar estos paisajes, destacando en ello el papel de la ganadería. Desde el año pasado, el foco de estas labores ha sido ampliado gracias a la puesta en marcha del proyecto europeo «Valorización de los Paisajes Culturales de montaña: un recurso de desarrollo territorial sostenible (Cultur-Monts)», financiado por Programa Interreg SUDOE.
Dentro de un consorcio formado por diez entidades procedentes de Francia, España y Portugal, el INCIPIT y la Reserva de la Biosfera de Babia han diseñado nuevas estrategias para analizar y difundir el papel desempeñado por las comunidades locales en la gestión de los espacios rurales. Se pretende que las miradas y experiencias de quienes habitan este territorio sean el eje que articule las políticas de valorización de estos paisajes.