Un año del "asesinato" del guardia civil leonés David Pérez: sus compañeros exigen "justicia" y más medios contra el narco

Imagen de archivo de un homenaje a David Pérez y a su compañero Miguel Ángel
La asociación mayoritaria de la Guardia Civil, Jucil, ha pedido este sábado que se haga justicia en el caso de Barbate, justo cuando se cumple un año del "asesinato" de dos compañeros, los agentes David Pérez, de origen leonés, y Miguel Ángel González.
Con motivo del primer aniversario de este suceso, en el que los dos agentes fueron "arrollados brutalmente por una narcolancha mientras cumplían con su deber", la Jucil - que está personada como acusación popular- ha apuntado que es "imprescindible agilizar la causa".
"Doce meses después, la situación no ha mejorado en la zona, sino que ha empeorado, por lo que la Guardia Civil sigue con medios insuficientes para hacer frente al narcotráfico. El creciente avistamiento de narcolanchas y petaqueras es un claro signo de que el problema está enraizando en los pueblos costeros”", ha señalado Ernesto Vilariño, secretario general de Jucil.
Según han recordado, esta asociación profesional exigió la apertura de una comisión de investigación para analizar lo sucedido y "garantizar que un crimen así no volviera a repetirse".
Sin embargo, ha lamentado, el Gobierno de Pedro Sánchez ha "fallado a sus fuerzas de seguridad".
"Y hoy seguimos enfrentándonos al narcotráfico sin los medios adecuados y en condiciones que ponen en peligro nuestras vidas”, ha añadido Vilariño, para quien un año después de los "asesinatos" no se han depurado "responsabilidades políticas ni entre los mandos implicados en el suceso".
"A nivel político y jerárquico es como si no hubiese ocurrido nada", ha sostenido el secretario general de Jucil.
Por último, desde esta asociación han explicado que, "lejos de retroceder", la presencia del crimen organizado en Andalucía ha aumentado; y la falta de medios ha permitido que las narcolanchas "sigan actuando con impunidad en nuestras costas y, más recientemente, en el río Guadalquivir, que se ha convertido en una nueva autopista de la cocaína".