El precio que se paga está condicionado a un cambio en la variedad nuggets, que en León supone el 80%
Incertidumbre entre los lupuleros que solo han vendido el 40% de la cosecha este año
Tras finalizar el contrato colectivo, Hopsteiner negocia de manera individual con cada productor

León representa el 95% de la producción de lúpulo en España. La cosecha de 2024 alcanzó la 934 toneladas en León.
Los cultivadores de lúpulo en León están empezando la campaña con cierta preocupación. Tras finalizar el contrato de Hopsteiner el año pasado, con quien tenía garantizada el cien por cien de la compra de su producción gracias al contrato colectivo que tenían suscrito desde 2017, este 2025 afrontan la campaña con negociación individualizada de la comercializadora con cada uno de los productores. Esto ha provocado que a estas alturas del año solo tengan contratada el 40% de la producción, lo que llena de incertidumbre a los 125 cultivadores que en León se concentran en la zona del Órbigo, y que representan casi 560 hectáreas de lúpulo de las 600 que hay en España, lo que supone el 95% de la producción nacional.
Este cambio de modelo en la comercialización del lúpulo en la provincia se produjo a iniciativa de Hopsteiner que, según explican los propios productores, «convence a algunos de supuestas ventajas de un modelo de contratos individuales y acaba arrastrando al resto». Ahora, las negociaciones se hace siguiendo el «modelo americano», lo que significa que se negocia de manera individual y con unas condiciones, tanto de cantidad como de precio, que en principio son confidenciales. Lo que sí apuntan es que los precios que se están pagando en esta campaña son ligeramente superiores a los del año pasado, pero que, en cambio, no se está comprando la producción a la vez, como en los años anteriores, lo que genera cierta incertidumbre en el sector. Además, el precio ofrecido por Hopsteiner está condicionado a un cambio de variedad por parte de los agricultores, que hasta el momento sembraban masivamente la nugget, una variedad amarga introducida en los años noventa y presenta en casi el 80% de la superficie, para apostar por otras nuevas, como la helios, también amarga, y que ya se ha cultivado en León, de manera experimental. Los lupuleros afirman tener hasta el momento poca información sobre esta nueva variedad que se está imponiendo. Lo que sí se sabe es que en principio ofrece una mayor resistencia a las plagas y a los hongos, como el oídio, que en campañas anteriores han acarreado importantes pérdidas en el sector.
Otro factor que corre en contra de las negociaciones es el contexto internacional, que en este momento es excedentario , tanto por parte del mercado americano, que cuenta con cerca de 21.000 hectáreas cultivadas, que han inundado el mercado de lúpulo de variedades aromáticas, como el alemán, que lleva varias campañas con muy buenas cosechas, lo que hace que los fabricantes de este país tengan excedentes, y no necesiten acudir a otros mercados.
«Aún hay margen»
Por su parte, el director general de Hopsteiner España, José Antonio Magadán, ha asegurado que «afortunadamente» el mercado español no se ve afectado por «los vaivenes internacionales», ya que «todo el lúpulo que se genera en España es comprado por la industria cervecera del país, que si necesita más es cuando sale a los mercados internaciones». En este sentido, quiso mandar un mensaje tranquilizador a los lupuleros leoneses, ya que «aunque febrero y marzo son los meses decisivos en las compras, hay margen para nuevas negociaciones», y recordó el año 2016 cuando se estuvo comprando lúpulo hasta junio. Magadán recordó que la situación ahora está marcada por la búsqueda de nuevas variedades, por lo que «hay por delante un importante reto».
En 2024 se declaró en León una superficie de 543 hectáreas, con unos rendimientos de 1.700 kilos por hectáreas y una producción de 934 toneladas, con un valor de 4,6 millones de euros.