CONFERENCIA
Santiago Aparicio urge la simplicación normativa para no perder empresas
El presidente de los empresarios en Castilla y León muestra los 'debes' y el 'haber' para generar riqueza y empleo en la provincia

El presidente de la CEOE en Castilla y León, Santiago Aparicio
El presidente de la Ceoe en castilla y León, Santiago Aparicio, aseguró este lunes que las empresas de León enfrentan numerosos desafíos que requieren una atención urgente así como soluciones colaborativas. La falta de mano de obra cualificada, la alta mortalidad empresarial, la regulación excesiva y la incertidumbre jurídica son algunos de los problemas a los que aludió durante su ponencia en el congreso de DIARIO DE LEÓN sobre la Economía del Sur de la provincia. Aparicio dejó claro que, a pesar de estos retos, León y la comunidad siguen contando con empresas de gran calibre y una infraestructura avanzada que pueden servir de base para una recuperación y un desarrollo sostenibles. "La clave está en la cooperación entre las empresas, las instituciones y los ciudadanos para crear un entorno que favorezca el crecimiento y la innovación", aseguró el jefe de los empresarios.
Santiago Aparicio no puso paños calientes y dejó claro que la situación económica y empresarial de la provincia atraviesa un momento "complicado", marcado por una serie de retos que afectan tanto a las grandes empresas como a las pequeñas y medianas, todo ello a pesar de los esfuerzos por fomentar el crecimiento y la innovación.
Uno de los más acuciantes es la despoblación. La provincia perdió cerca de 950 personas el año pasado, lo que representa una caída muy significativa. Este fenómeno, directamente relacionado con el envejecimiento de la población y la migración de jóvenes, que buscan mejores oportunidades en otras zonas, se une a la falta de relevo generacional. "Para revertir esta tendencia, se están tomando medidas como la firma de acuerdos para atraer y fidelizar el talento, con la esperanza de que León pueda convertirse en un lugar atractivo para jóvenes profesionales", informó Aparicio refiriéndose al acuerdo tomado con la Junta de Castilla y León.
Otro de los grandes problemas que enfrenta León es la significativa disminución en el número de empresas. De 30.000 se ha pasado a 27.800, un derrabe que es, además, el síntoma de una tendencia preocupante. "Aunque el año pasado se crearon 512 nuevas empresas, muchas de ellas pertenecen al sector de las pymes y autónomos, las cuales enfrentan una alta mortalidad empresarial. El principal factor detrás de esta alta mortalidad es la falta de relevo generacional, ya que muchos jóvenes prefieren optar por empleos más seguros en lugar de asumir los riesgos que conlleva gestionar un negocio", asegura.
Santiago Aparicio subrayó también que uno de los retos vitales que podrían imposibilitar el crecimiento empresarial es la escasez de mano de obra cualificada. Es lo que se denominan vacantes profesionales y problemas de contratación. "Las empresas en diversas áreas, como comercio, construcción y agricultura, se ven obligadas a operar con vacantes sin cubrir debido a la falta de personal disponible. Esta falta de trabajadores no solo afecta la productividad de las empresas, sino que también tiene un impacto directo en el consumidor, ya que los precios de los productos se ven elevados debido a la falta de oferta de mano de obra. Además, la burocracia y la lentitud en la convalidación de títulos complican aún más el proceso de contratación", manifiesta.
A la escasez de oferta laboral se une el absentismo y los costos asociados que genera, que el presidente de la Ceoe en Castilla y León cifra en una tasa del 7% y que califica de "insostenible para las empresas". "Este problema es aún más crítico en un contexto donde las empresas ya enfrentan dificultades económicas debido a la falta de personal y la complejidad de las normativas laborales. La colaboración entre empresas, sindicatos y mutuas es fundamental para encontrar soluciones a este problema, que afecta a la productividad y competitividad de las empresas en la región". Así, destacó que en el entorno económico de España, el absentismo está entre el 3 y el 5%.
Tampoco se olvidó de la ciberseguridad, a la que calificó de reto creciente. Apuntó que los ataques cibernéticos se han convertido en una preocupación cada vez mayor para las empresas de León. Estos ataques, que afectan principalmente a sectores como la sanidad, tanto pública como privada, ponen en peligro no solo la seguridad de los datos de las empresas, sino también la viabilidad de los negocios. "La falta de formación y concienciación sobre ciberseguridad es una de las principales barreras para hacer frente a esta amenaza", advirtió al tiempo que calificaba de "esencial" la implementación de medidas de seguridad más estrictas y que exista una mayor formación y sensibilización al respecto.
También hizo hincapié en la ciberseguridad y la innovación. "León tiene un entorno competitivo en términos de infraestructura, con polígonos industriales bien dotados de las últimas tecnologías a precios competitivos. Sin embargo, las empresas deben abordar con urgencia la digitalización y la innovación para no quedarse atrás", subrayó. Santiago Aparicio lamentó que, a pesar de contar con un alto nivel tecnológico, la implicación con la comunidad empresarial y la adopción de nuevas tecnologías es aún insuficiente. Por ello, azuzó al empresariado a mejorar su nivel de digitalización y adaptarse a los cambios tecnológicos para seguir siendo competitivos.
Europa como problema
A todo ello se une una sobrecarga regulatoria que impide la innovación y genera costes elevados. Denunció que la regulación europea es extensa y obliga a las empresas a cumplir con requisitos muy estrictos, lo que aumenta significativamente los costos operativos. En este contexto, las empresas sienten que la carga burocrática está dañando la rentabilidad y la capacidad de innovar, lo que afecta su competitividad frente a economías como la de Rusia, China o Estados Unidos. La ejemplificación dejó boquiabiertos a los presentes: "Si se unieran todas las normativas de los boletines de la comunidad, España y Europa, llegaríamos desde Madrid a Almería", dijo. Precisamente ligado con este problema situó el de generar un espacio con mayor seguridad jurídica, "crucial" para atraer inversiones a la provincia. "La constante modificación de las leyes del Gobierno español genera incertidumbre entre los empresarios porque las alteraciones en la normativa pueden distorsionar las decisiones de inversión y dificultar la planificación a largo plazo, lo que frena el desarrollo económico", advirtió.
Las empresas leonesas también se ven afectadas por la situación geopolítica global, especialmente en sectores como el acero y el aluminio. La imposición de aranceles y la incertidumbre en los mercados internacionales pueden afectar gravemente las exportaciones y aumentar los costos para las empresas locales. La adaptación a estos cambios será fundamental para garantizar la supervivencia y el crecimiento económico en la región.
Por último, Santiago Aparicio dio la bienvenida al regreso del Diálogo Social, herramienta que se dejó en cuarentena con la firma de los acuerdos de legislatura con Vox, y que ahora recupera la Junta. "La colaboración entre empresarios, sindicatos y administraciones es fundamental para crear un entorno favorable al desarrollo económico. En este sentido, la CEOE sigue comprometida con el Diálogo Social y trabaja cada año para firmar acuerdos que beneficien a todos los actores implicados", dijo.