Aprobada con la Ley de Desperdicio Alimentario
Vía libre a la doble tarifa eléctrica para el regadío

Pivot de riego en Villaestrigo del Páramo.
La aprobación este jueves de la Ley de Prevención de las Pérdidas y del Desperdicio Alimentario en el Congreso de los Diputados ha incluido medidas de impacto para el sector primario que han pasado desapercibidas. Una de ellas es la aprobación, por medio de una disposición incluida en la ley, de la doble tarifa de regadío, que permitirá la contratación de dos tarifas eléctricas, una para la época de riego y otra para la de no riego, que permitiría un ahorro estimado superior al 20% en los gastos de energía. Sin la aplicación de esta medida, las comunidades de los regantes están obligadas a contratar una tarifa única para todo el año con un elevado término de potencia, y el consiguiente coste, cuando hay cinco meses (los que no riegan) que apenas tienen consumo alguno.
Junto a esta medida, también en beneficio del sector agrario la normativa de desperdicio alimentario ha incluido la aprobación de volver a hacer contratos temporales para asegurar la recogida de las cosechas.
Las empresas podrán formalizar contratos por circunstancias de la producción para atender situaciones ocasionales, previsibles y que tengan una duración delimitada, incluidas las campañas agrícolas, por un máximo de 90 días al año.
Según la última reforma laboral, los contratos temporales se limitan a circunstancias de la producción (hasta seis meses, ampliables por otros seis) o para cubrir una excedencia, mientras que, para situaciones previsibles y de duración reducida y delimitada, pueden utilizarse hasta un total de 90 días, nunca de manera continuada.