El colectivo reclama soluciones urgentes que ofrezcan garantías a «las necesidades de nuestros cultivos»
Los regantes se hartan del Miteco y le exigen que elija ya cómo regular el Órbigo
El Sindicato Central de Barrios de Luna desvela las opciones que trasladó al Gobierno en febrero

Manuel Mantecón, Julio Cesar Carnero y Angel Quintanilla durante la asamblea de febrero.
La paciencia de los regantes del Sindicato Central de Barrios de Luna se está agotando y exige ya al Gobierno central una solucion para la regulacion del Órbigo. Por ello han puesto sobre la mesa su listado de alternativas para paliar el déficit de agua que afecta a la zona regable. Avisan desde ya que no quieren el trasvase del embalse de Casares y plantean dudas sobre el recrecimiento de Selgas de Luna.
Hace más de un mes que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) tiene en su poder estas alternativas y no han recibido resepuesta. Las ideas se plantearon en una asamblea extraordinaria en la sede del colectivo, con el objetivo de analizar y discutir el «Informe sobre el incremento de regulación del Sistema Órbigo», así como sus propuestas y acuerdos a adoptar entre todos los usuarios que integran la organización. Esta reunión se llevó a cabo con el fin de analizar lo que para el sindicato supone un escenario de «déficit provocado en el Sistema Órbigo por la decisión unilateral de incrementar su superficie en 6.000 nuevas hectáreas, a pesar de que ya dependían del mismo las 45.000 previstas con la construcción del Embalse de los Barrios de Luna», señala la entidad en el comunicado emitido este domingo.
Por su parte, los acuerdos adoptados en la asamblea señalaron el «descontento con el Gobierno de España» al sentirse engañados al considerar que en ningún momento «se ha tenido intención de ejecutar las infraestructuras incluidas en la declaración de impacto ambiental del proyecto de regulación de la presa sobre los arroyos de La Rial y de Los Morales, a pesar de figurar entre las medidas del plan hidrológico de la demarcación Hidrográfica del Duero».
Cabe destacar entre las propuestas solicitadas en la asamblea, la de instar Gobierno de España y resto de administraciones competentes, «realizar todas las gestiones y trámites necesarios que den como resultado el cambio de la zona regable del Canal de Manganeses al Sistema Tera», una propuesta en la que todas las partes implicadas están de acuerdo y que según los datos del sindicato, «podría suponer un ahorro anual para el Sistema Órbigo de entre 12 a 15 Hm3».
Otra de las propuestas por las que abogan es la alternativa de regulación del Eembalse lateral de La Rial, «pero llenado por gravedad», así como el estudio del recrecimiento del embalse de los Barrios de Luna, «de 3 a 5 metros» y la creación de un embalse en el río Omaña con una capacidad de 50-60 Hm3, «que no afectase a poblaciones y estudiando sus posibles afecciones ambientales, sociales y económicas», exponen.
Teniendo en cuenta que ya se encuentran en información pública los estudios iniciales de revisión del plan hidrológico del Duero, el sindicato solicita que se realice «un análisis sobre la afección de los caudales ecológicos aprobados para el Sistema Órbigo, así como el impacto de no poder aplicar reducciones cuando se declare una sequía en dicho sistema por estar afectado por las «Riberas del río Órbigo y afluentes».
Desde Barrios de Luna se oponen a la opción de recibir agua proveniente del embalse de Casares de Arbás, porque en un futuro, «los regadíos integrados en dicho sistema la podrían necesitar en años de sequía una vez que se culmine la puesta en explotación de todas las hectáreas previstas». En cuanto al recrecimiento de la Presa de Selga de Ordás, consideran que «habría que estudiar minuciosamente la ratio coste beneficio y comprobar el estado de la mencionada infraestructura, por si es necesario ejecutar alguna obra». Por otro lado, han desestimado la opción de la realización de balsas en la zona regable por «su elevado coste y porque habría que hacerlas en fincas en fincas que se encuentran modernizadas y con una enorme inversión asociada».