La ministra Sara Aagesen y Quiñones acudieron a Torre
Silencio y dolor como en aquellos entierros del pasado
El funeral de David Álvarez, de 33 años, recordó décadas de tragedias en los tajos del Bierzo Alto

Traslado del féretro al cementerio de Torre del Bierzo tras el funeral.
Hasta el único bar de Torre del Bierzo cerró durante el funeral. Y es que la localidad minera del Bierzo Alto vivió este martes uno de esos días emotivos, desgarradores, como tantas y tantas veces se repitió cuando se mataba un minero en los tajos de la zona. Lo que parecía que era ya parte del pasado de un siglo de carbón se revivió con toda su crudeza en el entierro de David Álvarez, uno de los cinco mineros que perdieron la vida en la mina de Cerredo, Asturias, a más de cien kilómetros de Torre.
A primera hora de la mañana, el Ayuntamiento decretó tres días de luto por la tragedia. La capilla ardiente de David Álvarez quedó instalada en el tanatorio de Bembibre, donde recibió pasadas las dos de la tarde la visita del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, para dar el pésame a la familia. Mañueco, que no hizo declaraciones, llegó acompañado del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones y del director general de Minas, Alfonso Arroyo. El responsable de la administración autonómica fue recibido por el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, los alcaldes de Torre, Gabriel Folgado, y de Bembibre, Silvia Cao, y el subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz. Tampoco faltaron en el velatorio familiares, amigos, conocidos y otras autoridades como el presidente del Consejo del Bierzo, Olegario Ramón.
Ya por la tarde, las campanas tocaron a muerto desde media hora antes del funeral en medio de un silencio sobrecogedor. El féretro con los restos de David Álvarez fue introducido en la parroquia de Torre a hombros por amigos del fallecido, después de un responso, a pie del coche fúnebre, del sacerdote Isaac Núñez, que ofició la misa junto a otros religiosos. La familia, muy afectada, acudió con el perro del fallecido. Todos los presentes repetían una pregunta. Cómo es posible un accidente así en el siglo XXI. Estuvieron presentes la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el consejero de Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez Quiñones, además de los delegados de Gobierno en Castilla y León y Asturias, Nicanor Sen y Adriana Lastra. Todos fueron recibidos por el alcalde de Torre, Gabriel Folgado. También acudieron el presidente de la Diputación y el secretario del PSOE leones, Javier Alfonso Cendón.
La vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, se acercó hasta Torre del Bierzo para participar en el funeral. «Hoy queríamos estar aquí para acompañar a las familias, mostrar nuestra solidaridad y cariño. Es un día muy triste, cinco trabajadores que entraron a la mina para ganarse la vida salieron perdiéndola y queremos mostrar nuestro apoyo», señaló la ministra, quien irá a Villablino al funeral de los otros cuatro fallecidos.