Más de 6.000 personas unidas por el dolor despiden en Villablino a las cuatro víctimas de Cerredo
Los familiares, arropados por vecinos, amigos y autoridades, expresan el sentir de la tragedia: «Vuestra ausencia retumba y nos sacude por dentro»
Editorial: 'El carbón parece que no estaba tan enterrado'
Los féretros fueron trasladado a hombros desde el polideportivo al instituto Obispo Argüelles entre interminables aplausos y muestras de dolor.
Laciana vivió ayer momentos de dolor, de emoción y de despedida, que los vecinos de Laciana ya creían que eran parte del pasado, pero que el destino quiso que volvieran a revivir en el funeral de los cuatro mineros fallecidos el lunes en la mina asturiana de Cerredo.
La capilla ardiente para velar por Amadeo, Jorge, Iban y Rubén se instaló en el polideportivo municipal de Villablino desde el martes, y por ahí pasaron miles de personas para dar el último adiós a estos cuatro trabajadores, mientras las escenas de dolor y consternación continuaban a cada paso, y es que no había ni un solo rostro en el que no se apreciaran los ojos humedecidos por las lagrimas y la pena.
El oficio de la misa comenzó a las 12.00 horas, por el Obispo de León, la cual fue seguida por más de tres mil personas dentro del polideportivo y otras tantas fuera de las instalaciones. Y es que el aforo de la capilla ardiente se llenó en cuestión de minutos. Por su parte, las autoridades, entre las que se encontraba la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, Sara Aagesen, los presidentes autonómicos de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, el del Principado de Asturias, Adrián Barbón, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez-Courel, el alcalde de Villablino, Mario Rivas; y el secretario general del PSOE en León, Javier Alfonso Cendón, y la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, entre otras personalidades, tuvieron la deferencia de quedarse en los exteriores del pabellón para que los familiares pudieran estar dentro.
El oficio de la misa pudo seguirse desde el exterior ya que se instalaron altavoces. La misa fue cantada por la Coral Santa Bárbara, y para despedirse entonarán la tradicional canción minera dedicada a Santa Bárbara, que con un nudo en la garganta y lágrimas muchos asistentes intentaban entonar, pero en tono muy suave, para continuar con el silencio y respeto que durante toda la misa se mostró. Una estrofa de la canción fue modificada por la Coral para rendir homenaje a estos cinco mineros. En la mina de Cerredo, murieron cinco mineros, mirá mirá Maruxina como vengo yo. Llevamos en el recuerdo tralaralara, a esos pobres compañeros, rezaba la nueva letra, entre un sonoro aplauso al unisonó.
Tras ello, una de las hijas de Iban Radio quiso dedicar unas palabras a su padre y a los compañeros fallecidos, y agradeció todas las muestras de cariño recibidas, así como la buena disposición del Ayuntamiento en estos momentos. La carta no dejó a nadie indiferente, ya que reflejaba el dolor de las familias. «Vuestra ausencia retumba y nos sacude por dentro», «la pólvora no desaparece sin más, deja una marca. Y así sois vosotros cuatro, que habéis dejado una marca en cada uno que os conoce».
Con lagrimas y voz entrecortada la joven siguió leyendo «Santa Bárbara se equivocó, pero no la culpo, cualquiera querría tener a los mejores al lado». Y para finalizar, se dirigió a su padre: «Me enseñaste a todo, menos a vivir sin ti». Tras estas palabras, los cuerpos de estos hombres fueron trasladados a hombros hasta la salida de Villablino, entre los interminables aplausos de la gente. Unos momentos difíciles pero que no han pasado desapercibidos para nadie de la comarca, y es que incluso los más jóvenes, han hecho llegar sus muestras de cariño a estas familias, con pancartas en las que podían leerse: «Su luz nos guiará por siempre», así como «Laciana rota», en otra el nombre de los cinco fallecidos y en otra un lazo negro. Los centros educativos de la comarca han guardado un minuto de silencio, e incluso alumnos del IES Obispo Argüelles de Villablino han salido a las puertas de su centro al saber que los cuerpos pasarían por allí delante para darles su último aplauso. Las muestras de cariño con flores también han estado muy presentes, y es que ha sido necesaria otros cuatro coches fúnebres para portar las flores dedicadas a estos trabajadores. Así como los comercios de Laciana han cerrado para mostrar el apoyo a estas familias e incluso han pegado lazos negros en las puertas de los establecimientos. Además, Atención Psicológica y Atención de Emergencias, Cruz Roja y Protección Civil continuaron en la mañana de ayer instalados en el polideportivo para poder atender a las familias de los fallecidos. También estuvieron presentes los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como voluntarios, sindicatos y trabajadores municipales.