Tecnología y cooperativismo para que el campo crezca

Paco Fernández, de Iriego, y Héctor Llorente, de Ucogal, abordaron con Rosa Bouzas del BBVA la importancia de apostar por el campo y el agricultor

Paco Fernández, Héctor Llorente, Álvaro Caballero y Rosa Bouzas.DL

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León

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La primera mesa redonda del día del congreso de Diario de León sobre agroalimentación se ha centrado en la regeneración del sector y en las posibilidades de emprendimiento, con Paco Fernández, de Iriego, Héctor Llorente, de Ucogal, y Rosa Bouzas, del BBVA.

“El agricultor, por definición, es el emprendedor. Parece que tiene que ser tecnológico, pero el agricultor es el que arriesga su dinero, para trabajar en lo cree”, ha sentenciado nada más empezar Paco Fernández, a lo que Llorente le ha recordado el papel de su empresa en la provincia y como pioneros en el impulso de la digitalización del riego. Además, ha incidido en la importancia del cooperativismo para añadir: “Uno de los mayores avances ha sido la reconcentración parcelaria y la modernización del regadío, que han dado un vuelco al sector. La provincia de León necesita una gran cooperativa que es lo que necesita”.

"En BBVA respondemos a estos retos con propuestas basadas en la cercanía, la especialización y el acompañamiento integral. Y en el caso del sector agroalimentario, esto es posible gracias a nuestro profundo arraigo local”

Desde BBVA, Rosa Bouzas ha señalado: “BBVA es consciente de la dificultad, es difícil emprender, hay cosechas, inclemencias, hay dificultad para el sector, pero es un sector del que dependemos mucho, tanto en el país como en la comunidad. Somos conscientes de ello y queremos poner la potencia del BBVA para llegar desde la cercanía, para llegar donde tenemos que estar, con 500 oficinas en entornos rurales, desde las que sólo se ve campo. Pero nuestro tamaño nos permite afrontar las inversiones tecnológicas para que ellos no tengan que dejar de hacer lo que tienen que hacer sin tener que ir a una oficina física. Si riegan telemáticamente, por qué las gestiones no. Dar el servicio de la cercanía para la creación de la sociedad haciendo, un análisis de sus necesidades en el momento de arrancar y adaptar la financiación a sus ciclos. Tenemos que estar en los momentos vitales como en mayo, el mes de la PAC, haciendo anticipos, haciendo agroseguros… Nosotros vemos al cliente desde todos los puntos de vista. Si un productor no se asegura es todo rojo o negro”.

A todo esto, Bouzas añade: “Tenemos que estar con las cooperativas, porque el 60% de las empresas que exportan son del sector agro y compiten con los grandes productores internacionales… sabemos que el asociacionismo y el cooperativismo son muy importante. Nosotros trabajamos con el 40% de las cooperativas del país. Nos hace especial ilusión, los premios de los productores sostenibles que hacemos con el Celler de Can Roca. Desde una visión de conservación y calidad de vida, tenemos que tener población en entornos saludables y respetar la naturaleza y cuidarlas. Ahora a punto de salir la sexta edición de los premios con Can Roca, hay que destacar que también reconocemos al emprendedor, en un entorno que no es tan fácil. Nosotros estamos en lo grande en lo pequeño”. “En BBVA respondemos a estos retos con propuestas basadas en la cercanía, la especialización y el acompañamiento integral. Y en el caso del sector agroalimentario, esto es posible gracias a nuestro profundo arraigo local”, ha resumido.

Desde Iriego, Paco Fernández recuerda el apoyo que recibió del BBVA cuando su empresa comenzó. “Al principio éramos cinco personas, ahora casi 100. Y BBVA apostó por nosotros y lo conseguimos con sus ayudas. Esa apuesta, por una empresa pequeña, hace que seamos lo que somos ahora. Será nuestro banco de referencia siempre. Hay que apostar al principio, después es más

Tanto Llorente como Fernández han hecho hincapié en la importancia de las tecnologías en el campo.” No tenemos que demostrar que en los pueblos hay tecnología, es algo que está claro. León tiene una dependencia salvaje de los pueblos, la economía dependen de los pueblos. El urbanita que no quiera verlo no tiene conciencia de la realidad. Estás al aire libre, no se vive mejor que en los pueblos y su trabajo está cada vez más reconocido y cada vez hay más gente joven”. Pero eso sí, teniendo en cuenta que “nadie es profeta en su tierra”. “Nosotros trabajamos y tenemos más reconocimiento fuera que en León. Me molesta, porque no puede ser que una empresa como Iriego sea pionera y aquí nos ven como uno más, Nosotros tenemos que pelar contra empresas públicas y se nos machaca, aunque generamos empleo en los pueblos. Las comunidades de regantes generan empleos de calidad, pero no se quedan en los pueblos. Hay que apostar por fijar población. Se nos llena la boca de hablar de zonas rurales, pero no hacemos nada para solucionarlo. Hay que apostar por la gente que tira y genera empelo en los pueblos”, ha recriminado Paco Fernández.

Hay que apostar por fijar población. Se nos llena la boca de hablar de zonas rurales, pero no hacemos nada para solucionarlo"

“La cooperativa financia a los socios todo lo que compran al final de campaña, eso es un paraguas, y Ucogal está dentro de otro paraguas más grane, porque estamos dentro de una de segundo grado. Una cooperativa no puede ir sola, tiene que ir con otras. Todos los agricultores en León están en sindicatos, ¿por qué no en cooperativas para vender su productos? En León el cooperativismo no tira mientras que en Europa casi el 95% de los agricultores forman parte de una, pero aquí no tienen esa conciencia. La cooperativa les da unos servicios que no puede dar otras empresas… tenemos proyectos de sostenibilidad, nos auditan, el maíz sostenible, nosotros ahora valoramos APPs para ver en qué mejorar, tenemos proyectos de baceterias de suelo…”, ha explicado Héctor Llorente,para incidir en la necesidad de mirar hacia atrás y en la importancia de la modernización: “Hay que fijarse en lo que hicieron los antepasados y a ello aplicar las nuevas tecnologías, como el gps, las analíticas... Con los mapas de cosecha que llevan las máquinas sabemos exactamente todo. Dónde hay que mejorar porque no produce y con una analítica de suelo sé qué hacer. Ante se consumía mucho en riego por inundación, ahora no. La tecnología y la modernización son importantes”. “Sólo tienes que dar una aplicación sensata al agriculor, no hay que hablarle de big data, hay que pisar el campo y estar en los pueblo, porque ahora te montas en un tractor y parece que estás en el espacio”, apoyó Paco Ferández.

La tecnología también forma una de las patas principales del BBVA. “El que utiliza la tecnología tiene que contar con una tecnología útil. Ahora mismo el BBVA ya implanta en sus nuevas apps la personalización y la singularización. Con la nueva app se escala a a la adaptación de las necesidades de cada cliente, para que no haya inutilidades que despisten al consumidor. La tecnología requiere una inversión importante en recursos personales y técnicos y nosotros apostamos por ir por delante del cliente en esta inversión, para poner soluciones que se adapten a las necesidades de los clientes. Eso nos lo da la IA, que usa los datos del cliente para adaptarnos a sus circunstancias, como sus ciclos de pago y de cobro, porque si sabemos que periódicamente se hace un pago, se avisa antes de que llegue, o te avisa de que gastas más de lo que ingresas. En el campo, con ciclos productivos a anuales o diarios en la ganadería hay que adaptarse aún más a ellos y nosotros nos anticipamos con la IA. No sabemos a dónde nos va a llevar, porque estamos viendo ahora todo su potencial, pero BBVA quiere clientes informados, que tomen bien sus decisiones, porque serán empresas más sostenibles en el tiempo con su tesorería mejor gestionada. El BBVA tiene que estar ahí, hacer eficiente al productor. Ser eficiente es ser competitivo. Aunque el joven tenga todo el tiempo del mundo, también quiere tiempo libre. Tenemos que ofrecerle la tecnología para que pueda hacer sus gestiones cuando el quiera”. Rosa Bouzas ha concretado a mayores: “Gracias a que somos un banco global con la escala suficiente para hacer frente a una inversión creciente en tecnología, podemos ofrecer a este sector un propuesta de valor que impulsa la innovación sin perder la cercanía”.

“Si hace 25 años, cuando mi padre empezó con la modernización de regadíos hubiera tenido apoyos hoy la provincia de León estaría al 95% modernizada. Pero entonces hubo muchas trabas”, recordó Héctor Llorente sobre su padre, Matías Llorentes, uno de los grandes impulsores y defensores del campo leonés. “Yo todo lo aprendí de Matías Llorente”, ha remarcado Paco Fernández, para añadir, eso sí que la IA “es muy bonita, pero tenemos que volver al dato del contador. Hemos hecho IA simulando datos, pero no hay datos para alimentarla porque no está digitalizado en el campo. Ahora tenemos que reflexionar y ver de dónde venimos. Todo tiene que partir del campo, de su información”.

La importancia de abordar la despoblación fue otro de los ejes que marcó la mesa redonda. “Nosotros pretendemos generar una calidad de vida en los pueblos, aunque se piensa que sólo está en la ciudad. Conseguir que en el campo la gente se pueda marcar el tiempo que quiera, que tiene tiempo libre en un entorno sano. A través de reconocer el trabajo, de que sean conscientes de que el asentamiento en el campo tiene que ser un disfrute y por eso nosotros les damos las herramientas para que sean eficientes como en la ciudad, pero con el beneficio de ser dueño de su tiempo en un entorno saludable. Un autónomo está igual de liado en el campo que en la ciudad. Tenemos que ponerle las herramientas para gestionar su propio tiempo y la tranquilidad de que su negocio avanza con control y eficiencia. Nosotros hacemos que una parte complicada como la financiera sea más fácil”, ha señalado Rosa Bouzas.

“Con volver al campo, con ofrecer una oportunidad tenemos un problema serio, por eso hay que darles la última tecnología, hay que darles algo eficiente, eso es la digitalización de la agricultura y los regadíos y vender los productos con un valor añadido. Un código QR que te diga, por ejemplo, cuánto ha costado producto, eso se puede hacer y hay que vendérselo a al sociedad y eso se hace en León, donde hay agricultores muy profesionales. Agrícolas se ha llenado después de muchos años y ellos se van a quedar con las explotaciones de sus padres”, ha remarcado Paco Fernández, de Iriego, para inicidir en que el futuro pasa por la transformación, pero no hay mano de obra. León sería un gran potencia transformando el producto”. A lo que Héctor Llorente ha añadido la demanda que las industrias transformadoras, “las pequeñas industrias se instalen en todos los pueblos, por qué siempre en grandes polígonos, por qué no la transformación directa en el medio rural, que son empresas que siempre dan vida”. Fernández fue un paso más allá y concretó: “Necesitamos una transformadora grande, animaría a sembrar más y sacar un envase con la etiqueta de León. Pero eso necesita más agrupación”.

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“Si hace 25 años, cuando mi padre empezó con la modernización de regadíos hubiera tenido apoyos hoy la provincia de León estaría al 95% modernizada"

“En BBVA somos un aliado cercano, queremos ser parte de la sociedad en la que estamos, la sostenibildiad del negocio es nuestra supervivencia. Las dos patas, cercanía a las personas, pero también la potencia tecnológica de innovar. Nos anticipamos ponemos al servicio del cliente información para tomar las mejores decisiones en un entorno donde se tenga mejor calidad de vida. Queremos contribuir a la calidad de vida a que un sector tan importante como el agroalimentario sienta la cercanía del BBVA, que también le da seguridad en su negocio”, ha cerrado Rosa Bouzas.