Aborda a los trabajadores presos
El Museo de Sabero presenta 'Los esclavos del carbón'

Un momento de la presentación de la muestra.
El final de la Guerra Civil en España dejo un país devastado, con grandes necesidades en todos los ámbitos y las cárceles repletas de presos políticos. Estas dos circunstancias llevaron al régimen franquista a aprovechar ese gran volumen de reclusos como mano de obra barata, tanto para acometer obras públicas como para servir a las empresas privadas de los sectores denominados estratégicos.
Nacieron así los llamados destacamentos penales, que acogían a presos que eran cedidos a las empresas que lo solicitaban, trabajando en un régimen de semilibertad. De estos destacamentos, los más importantes estuvieron dedicados a la minería, tanto de carbón, como de wolframio, estaño o mercurio.
La historia de dos de ellos, ubicados en la provincia de León y de los presos que acogieron, se puede conocer en la exposición Esclavos del carbón, en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, en Sabero. La muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo domingo, ha sido organizada por el Club Xeitu de Villablino, asociación cultural que desde hace muchos años estudia y difunde la historia y la cultura de Laciana y El Bierzo, con especial incidencia en todo lo relativo a la minería de aquellas zonas.
Esclavos del Carbón saca a la luz, gracias al trabajo de investigación de Víctor del Reguero, Javier Molina, Ángel Gancedo y Wenceslao Álvarez, la historia de los destacamentos penales mineros de Orallo y Villaseca de Laciana, dos pedanías de Villablino.
En junio de 1941, como se relata tanto en la muestra como en el libro editado sobre tema, la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada ya se interesa por obtener mano de obra de esta manera, debido a la escasez existente como consecuencia de la guerra. Este interés se convierte en el establecimiento ese año de un destacamento penal en Orallo y de otro al año siguiente en Villaseca.