Valdelugueros: un oasis fresco en el corazón de Los Argüellos
La piscina fluvial en el río Curueño, de aguas cristalinas, y enclavada en un paraje natural espectacular del pueblo de Lugueros, ofrece una amplia zona de descanso y chiringuito

La piscina fluvial dispone de una 'playa' verde a ambas márgenes, chiringuito y área de juegos infantiles.
n ¿Cansado de la típica piscina municipal con más cloro que una lejía industrial? ¿Sueñas con un chapuzón donde el único DJ sea el canto de los pájaros? Pues ese lugar existe en Valdelugueros y representa un oasis de frescura en el corazón de la montaña leonesa. Situada en el idílico valle del río Curueño, esta maravilla natural no es una piscina al uso. Olvídate de los azulejos resbaladizos y de las tumbonas de plástico. Aquí, la piscina es el propio río, inteligentemente acondicionado para que se pueda disfrutar de un baño seguro y refrescante. Un paraje donde el agua, que baja directamente de las cumbres, es tan cristalina que puedes contar las piedras del fondo, y tan fría que despertaría hasta al más dormilón. Un auténtico chute de energía. La experiencia en Valdelugueros es algo más que un simple baño. Es una inmersión en la naturaleza. Los alrededores están repletos de prados verdes y bosques frondosos, perfectos para un picnic post-chapuzón o para acurrucarse bajo la sombra de un árbol. Y mientras flotas, las montañas te observan imponentes, como si fueran gigantes milenarios custodiando tu momento de paz. Pero no todo es tranquilidad. Si buscas un poco de emoción, el Curueño ofrece zonas donde el agua tiene un poco más de corriente, para que puedas sentirte como un aventurero explorando un río salvaje. Y si te cansas de nadar, siempre puedes sentarte en la orilla, mojar los pies y dejar que la corriente te haga un masaje natural. Es como un spa de lujo, pero sin tener que pagar. Así que ya sabes, si este verano buscas algo diferente, algo que te conecte con la naturaleza y te haga sentir la auténtica esencia de León, la piscina fluvial de Valdelugueros es tu destino. Prepara tu bañador y una toalla, porque todo lo demás lo encuentras allí. El Ayuntamiento de Valdelugueros ha acondicionado más de 8.000 metros cuadrados en ambas orillas ‘como playa’ verde, pero también hay un chiringuito, una zona de juegos infantiles y aparatos de gimnasia.

El árbol decorado es lugar de selfies, como el puente romano desde donde se ve el Pico Bodón.
La piscina fluvial está situada en el pueblo de Lugueros, dispone de un dique para contener sus aguas y en la zona que más cubre se alcanzan los 1,6 metros. El río se convierte así en un remanso de agua fresca en plena Reserva de la Biosfera de Los Argüellos. Las vistas del entorno no dejan indiferente a nadie y convierten esta gran área fluvial en una de las piscinas más espectaculares de la provincia leonesa. El alcalde, Emilio Orejas, confía en que el verano arranque con fuerza, porque «Lugueros es un lugar idílico para descansar, desconectar y dejar atrás las altas temperaturas en el clima templado de la Montaña Leonesa». Además, destaca el privilegio de su naturaleza, sus montañas, la oferta de bares del entorno para comer y la amplia programación de actividades culturales, lúdicas, deportivas e infantiles durante todo el verano. En el árbol decorado a la entrada todo el mundo quiere hacerse un «selfie» y en el puente romano que saluda al pico Bodón (1.960 metros), uno de los más llamativos y carismáticos de León.
Con cueva fosforita, rutas y gastronomía
Curiosa. Única. Fosforescente y dulce. La Cueva de Llamazares fue cincelada hace más de 200 millones de años por las gotas de lluvia, que modelaron las entrañas de Los Argüellos como formaciones coralinas. Su visita es obligada con cita previa. Pero Valdelugueros
también es un paraíso para los amantes del senderismo, con rutas
como las 8 Cascadas O la Calzada Romana de La Vegarada; para observar la fauna y flora y para disfrutar de la gastronomía Local. La
piscina fluvial está ubicada en el pueblo de Lugueros, en el kilómetro 16,5 de la LE-312.