Alertan de manadas de hasta 50 ciervos que devastan el campo en Castrocontrigo
La fauna salvaje destruye cultivos como la patata y el cereal y arrasa con la alubia y el maíz

Los animales se tumban o se arrastran por la tierra destrozando los cultivos.
Aparecen a partir de la medianoche, aunque también se pueden ver de forma puntual en algunos momentos del día, y lo hacen en manadas de hasta cincuenta o más ejemplares. Suelen ser ciervas acompañadas muchas veces de sus crías las que arrasan con los cultivos en Castrocontrigo. No es nuevo, pues el problema es bien conocido por los agricultores de la zona, pero ellos mismos aseguran que cada año va a peor.
Algunos agricultores denuncian la indefensión y el abandono a los que se ven sometidos a causa de estos animales, que se meten en los cultivos y los destrozan, bien porque se comen parte o porque se tumban en ellos o los arrastran a su paso. Un matrimonio del pueblo denuncia que lleva años sufriendo esta realidad. «Hemos visto hasta 40 o 50 ciervos en un campo de una hectárea», explican. Para ellos, el daño que hacen es peor que el de los jabalíes, que tambien los padecen. «Campan a sus anchas sin que nadie les moleste. Nosotros ya no sembramos alubias ni maíz porque si entran no dejan ni rastro, pues comen lo que pillan», añaden.
Suelen ser hembras porque, según su testimonio, son más numerosas que los machos, más apreciados por los cazadores debido a su cornamenta y ni los pastores eléctricos consiguen espantarlos.
«¿Pero quién va a querer tomar el relevo en el campo con estos problemas?», se preguntan mientras recuerdan que sembraron tres hectáreas de guisantes «y no nos dejaron nada». Lo cierto es que el problema se recrudece en determinadas temporadas, pero este matrimonio vive del campo y asegura que el asunto, al final, atañe a todos los vecinos. Los ciervos, de un salto, pueden alcanzar alturas de hasta tres metros, con lo que para proteger una finca se necesitan cercas muy altas.
Esta pareja no ha puesto denuncias «porque no sirven para nada» y que recurrir al seguro tampoco ayuda mucho: «Nos pagan las patatas a 15 céntimos y el 20% de los daños no te los cubre. Por ese dinero ni se siembra. Es la indefensión total», lamentan al tiempo que piden que tanto los seguros como las administraciones sean más sensibles a estos temas.