Diario de León

Los pueblos incrementan su población en verano un 60% mientras la ciudad se vacía

Coyanza, Molinaseca, Cabrillanes, Hospital, Matallana, Vegas o Vegacervera llegan a doblar su censo

Editorial | El éxodo veraniego pone a prueba a los pueblos

Terraza repleta de gente, este mismo fin de semana, en Valencia de Don Juan.

Terraza repleta de gente, este mismo fin de semana, en Valencia de Don Juan.ángelopez

María Carnero
León

Creado:

Actualizado:

Los pueblos de la provincia, prácticamente sin exepción, viven estos meses de verano un auténtico espejismo poblacional, que contrasta con la cruda realidad de la denominada España vaciada.

Este fenómeno conocido como éxodo rural temporal, se caracteriza por la llegada de personas que buscan descanso, actividades al aire libre o disfrute de un ambiente más tranquilo que el urbano, o directamente reencontrarse con sus orígenes y con sus familiares.

A falta de datos oficiales que pongan un número a este fenómeno que repite verano tras verano, el Consorcio Provincial de Residuos de León, hace un cálculo aproximado del incremento poblacional que experientan los pueblos de la provincia, en función del incremento de residuos sólidos urbanos que generan sus habitantes. Según este cálculo, minetras que las grandes poblaciones de la provincia, como es el caso de León, Poferrada o San Andrés del Rabanedo, tienden a vaciarse, en el medio rural la situación es radicalmente distinta. Como media, registran un incremento poblacional de 60 por ciento a excepción de siete municipios en los que este incremento se eleva al cien por cien, lo que significa que su población se multiplica por dos en los meses de verano. Es el caso concreto de Valencia de Don Juan, Molinaseca, Cabrillanes, Hospital de Orbigo, Matallana de Torio, Vegacervera y Vegas del Condado, municipios que en estos meses de verano experientan un auténtica afluencia de visitantes que eligen estas zonas para pasar sus vacaciones.

Este incremento es, por lo general, muy bien recibido en los pueblos, por el aliciente y el impulso que supone para bares y comercios locales, pero supone todo un reto para los ayuntamientos que se ven obligados a redoblar esfuerzos para garantizar la atención y los servicios para todos.

Valencia de Don Juan es un claro ejemplo de cómo sus habitantes pasan de lo poco más de cinco mil hasta los más de diez mil en verano. Sus piscinas de primer nivel, su ambiente y todas las actividades que se organizan son las claves del éxito. «Trabajamos todo el año para planificar ferias y actividaddes con las que conseguir atraer gente», explica el alcalde coyantino, José Jimémez, que destaca que han tenido que habilitar solares particulares como aparcamientos urbanos por la cantidad de gente que está viniendo en verano. «Intentamos que la gente esté a gusto y se quede, y estamos muy contentos viendo como repercute todo esto en los bares y en comercio local», concreta el regidor que se satisface de ver «como están abriendo negocios nuevos, como el antiguo camping de la localidad». De todos modos, Jiménez lamenta que el principal problema en su municipio es que no encuentra mano de obra para trabajar.

Uno de los lugares que aumenta exponencialmente su población durante el verano es Cabrillanes, que pasa de los 300 vecinos viviendo de forma habitual a los más de mil durante la época estival, según explicó el alcalde del municipio, Emilio Martínez. En este sentido, señaló que esta situación repercute «positivamente» en la hostelería de la zona, mientras que el ayuntamiento amplía los servicios de los vecinos como la recogida de basura. «Pasamos de un día a la semana a dos», destacó Martínez. Además, tienen especial cuidado con el consumo del agua y se hace la limpieza de los pueblos. «Se pide colaboración a las juntas vecinales», aunque «otras juntas también la hacen por su cuenta». Todo ello para que tanto vecinos como visitantes puedan disfrutar de unos pueblos «atractivos y bonitos». Sin embargo, en el servicio de sanidad, Emilio Martínez lamenta que se quede en las mismas condiciones y no se tenga en cuenta el aumento del número de cartillas. «El consultorio está abierto tres días a la semana y no se sube el número de días», y al final los usuarios que necesitan de un profesional de sanidad cuando no hay en Cabrillanes se ven obligados a desplazarse hasta San Emiliano, teniendo en cuenta que muchas de las personas de los pueblos son personas mayores que necesitan asistencia médica diferentes días a la semana.

Otro ejemplo de incremento poblacional está en Prioro. Su alcalde, Manuel Herrero, afirma que cada año se prepara para acoger el aumento de población en Prioro y Tejerina con el aumento de personal municipal. «Lo afrontamos con muchas dificultades dado que en el caso de Prioro multiplicamos por diez los empadronados. Pasamos de 300 empadronados a unas 2.500 personas entre Prioro y Tejerina». Ello implica una sobre carga en los depósitos de agua, en la recogida de basura o en el consultorio médico. Recuerda Herrero que aparte de la población fija y los veraneantes también «se nos dispara por los campamentos de niños de Scout a lo que hay que unir la gente de paso que saturan los servicios». Esta situación hace que sea la temporada alta de hostelería desde el 15 de julio al 15 de agosto. «Prioro celebra del 25 de julio los quintos y una semana antes va llegando la gente. Es el punto de partida hasta el 15 de agosto aunque sigue habiendo gente hasta septiembre».

Este aumento es muy bien recibido por hosteleria y comercio pero es todo un reto para que los ayuntamientos garanticen los servicios

tracking