Murias afianza su papel como 'hogar' del urogallo
El biólogo Manuel A. González protagoniza un evento sobre la especie celebrado en La Casona

Un momento de la jornada sobre el urogallo cantábrico en Murias de Paredes.
La Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna (RBVOyL) celebró el pasado sábado en La Casona de los Condes de Luna de Murias de Paredes, una jornada centrada en el urogallo cantábrico, especie en peligro crítico de extinción. La actividad se enmarca dentro del programa especial diseñado por la RBVOyL con motivo de su 20º aniversario.
La cita contó con la participación del biólogo Manuel A. González, experto en la especie y fundador de la consultora medioambiental Másquepájaros, quien desarrolló su tesis doctoral sobre el urogallo cantábrico en los montes de Omaña Alta. Durante la charla, ofreció un recorrido por la ecología de la especie y los principales factores que explican su delicado estado actual, haciendo hincapié en el impacto que tuvo la sobrecaza hasta los años 70. Esta extracción masiva de machos reproductores derivó en un cuello de botella genético que podría haber comprometido la productividad reproductiva del urogallo, afectando tanto al número de huevos por puesta como al de individuos que logran alcanzar la adultez. A esta situación se suman otros factores como el cambio climático, los cambios en los usos del suelo o las transformaciones en el modelo ganadero.
La reserva señala en un comunicado que el entorno de Murias de Paredes destaca por su buen estado de conservación y su relevancia como uno de los últimos bastiones para la especie. Este enclave alberga una notable diversidad de hábitats bien conservados, fundamentales para el urogallo cantábrico, como los abedulares y zonas de mosaico agroforestal. Su escasa densidad poblacional y lo recóndito de sus bosques, que en muchos casos permanecen libres de molestias, lo convierten en un refugio estratégico para especies forestales sensibles como el urogallo, en zonas donde, quizás, la mejor forma de conservación sea precisamente la no intervención. Este valor no solo reside en su riqueza biológica, sino también en la implicación de la población local y de sus entidades municipales, que en los últimos años han demostrado una creciente sensibilidad hacia la conservación del patrimonio natural como oportunidad de desarrollo y arraigo. Tras la charla se proyectó el documental El Secreto del Bosque: Memorias del Urogallo Cantábrico, dirigido por el propio Manuel González.
La jornada concluyó con la presentación del libro «El último urogallo», del que Manuel A. González es coautor.