Diario de León

Una plantilla al 50% hace que el correo llegue hasta con un mes de retraso a los pueblos

El personal de la empresa pública tiene sobrecarga de trabajo ya que no se cubren bajas ni vacaciones. ​Los alcaldes denuncian que el caos que sufre el servicio ocasiona «graves» perjuicios a vecinos y empresas

Sahagún ha pasaso de tener siete carteros a tener tres que cubren 25 pueblos.

Sahagún ha pasaso de tener siete carteros a tener tres que cubren 25 pueblos.acacio díaz

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M.C. / J.M.C. / A.C.
León

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Vacaciones y bajas sin cubrir, jornadas interminables y sobrecarga de trabajo. Este es el día a día de los carteros rurales que cubren el servicio postal en la provincia de León, y que según denuncian los sindicatos, «están a punto del colapso».

La falta de contratación de personal por parte de la empresa pública durante el verano, tiempo en el que las vacaciones de los trabajadores se suma al incremento poblaciones en las las zonas, hace que la plantilla que cubre las zonas rurales de la provincia se encuentre en la actualidad al 50% de su capacidad, según datos del Sindicato Libre de Correos de León, que apunta además que en ningún municipio de la provincia se está cubriendo el servicio al cien por cien, lo que significa que todos ellos arrastran la precariedad y el deterioro de un servicio al que se suma el cierre de muchas oficinas situadas en las cabeceras de la comarcas. Según información de este sindicato, el correo llega a acumular retrasos que oscilan entre los 15 y los 30 días, lo que ocasiona un «enorme» perjuicio a los ciudadanos, para los propios ayuntamientos y para las empresas. «Las notificaciones judiciales no sufren retrasos, ya que es un tipo de correo que tiene prioridad por lo que se entrega a tiempo en la mayoría de los casos, pero en el caso de las citas médicas, que se reparten como correo ordinario, están llegando en la mayoría de los casos cuando caducadas, lo que supone un importante agravio para aquellas personas de las rurales que están a la espera de hacerse pruebas médicas o que necesitan tratamiento», comentan fuentes sindicales.

A las quejas ya efectuadas recientemente por la alcaldesa de Benavides, Esperanza Marcos, quien recientemente denunció el cierre de la oficina de Correos, lo que dejó sin reparto a su municipio y a los pueblos de alrededor, se suman otros muchos responsables públicos, como los de la montaña oriental de León.

La falta de personal de Correos ha dejado este verano sin este importante servicio a los vecinos de Benavides provocando, según ha denunciado su alcaldesa, «una situación caótica a todas las administraciones y empresas».

El malestar en el valle de Valdeburón es también mayúsculo por el «mal servicio de correos» dado que no todos los días hay reparto en todos los municipios. «Esto se ha agudizado cuando el cartero oficial ha cogido vacaciones y no venía nadie a sustituirlo», según comenta el alcalde de Burón Pedro Luis Álvarez, quien recuerda que tras las protestas han empezado a repartir. «La primera solución es que los que trabajaban de paquetería por las tardes les han puesto por la mañana lo que había atrasado. Lo cierto es que hay déficit de carteros», afirma. Por su parte, el alcalde de Maraña. Omar Rodriguez, señaló que no hubo un reparto continuado en el mes de julio. «Había una persona, pero no venía todos los días. Hasta que no ha finalizado las vacaciones el titular no se ha normalizado el reparto». Ambos ediles coinciden en señalar que no es normal que un día no haya reparto y al siguiente te entreguen un montón de cartas lo que pone de manifiesto que es necesario más personal.

Por su parte, CCOO ya ha trasladado su protesta a la dirección provincial y nacional de Correos, exigiendo una contratación inmediata que permita cubrir las ausencias por vacaciones, como ha sido habitual en campañas estivales de años anteriores. Aunque la denuncia se centra en León, CCOO advierte que esta situación se repite en muchas otras provincias, en un contexto de recortes y cambios organizativos en la empresa pública.

Las cartas judiciales tienen prioridad pero las citas médicas, que se reparten como correo ordinario, llegan en muchos casos caducadas

«Duplicamos esfuerzos, pero aún así es imposible llegar a todo»

La oficina de Correos de Sahagún atraviesa una de sus etapas más críticas. Con una plantilla reducida al mínimo, el servicio postal en la zona se enfrenta al verano con solo dos personas operativas para cubrir tareas que antes desempeñaban al menos siete. Entre jubilaciones, bajas maternales, vacaciones y la amortización de plazas, la carga de trabajo se ha vuelto insostenible, afectando de forma directa a los carteros, al servicio prestado y a los vecinos de toda la comarca. «Nos hemos quedado en cuadro», así lo denuncia María del Mar Díez Valderrey, trabajadora de Correos con 38 años de experiencia, quien se ha convertido, literalmente, en la única cartera en activo para el reparto diario dentro de la Villa de Sahagún. «No pedimos milagros, solo que se cubran las vacantes actuales. Algo tan básico facilitaría enormemente una mejora en el servicio», explica María del Mar.La oficina contaba con siete trabajadoras. Hoy, tras dos jubilaciones, una baja maternal y una plaza amortizada, apenas quedan cuatro, de las cuales tres realizan reparto externo diario, cubriendo hasta 25 pueblos cada uno, muchos de ellos utilizando vehículos particulares y recorriendo grandes distancias. Mientras tanto, una sola trabajadora se encarga del reparto total de correspondencia dentro de la Villa, una situación «imposible de sostener a largo plazo», afirman desde el equipo.La dirección, denuncian las trabajadoras, se escuda en estadísticas y en el cumplimiento de las 7 horas y media reglamentarias. La respuesta institucional ante las demandas de personal es: «llegar hasta donde se pueda, y continuar al día siguiente desde el punto final del reparto anterior». Un planteamiento que, en la práctica, deja a numerosos vecinos sin correspondencia durante días.«Duplicamos esfuerzos, pero es imposible llegar a todo», subraya María del Mar, quien se siente afectada personalmente por la presión diaria y la falta de apoyo. En su caso, ha tenido que asumir todo el reparto urbano, con más de cinco meses sin relevo, suplente ni apoyo de refuerzo. Una complicada logísticaUno de los aspectos más llamativos es el funcionamiento logístico del correo, especialmente dentro de la propia comarca. Las cartas que entran en la oficina de Sahagún se envían primero a Valladolid, donde se clasifican, y vuelven después a Sahagún para ser repartidas. Así, por ejemplo, una carta enviada desde Sahagún a una localidad a apenas 5 km puede tardar hasta tres días en llegar, debido a este desvío logístico totalmente evitable.«Es increíble. Algo no funciona y nadie lo remedia. Mientras tanto, los carteros desaparecen, los servicios se deterioran, y la gente del mundo rural pierde derechos básicos como la comunicación postal», denuncia María del Mar, que pide soluciones para una situación insostenible.
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