Tensa calma en La Valdería
Los vecinos que han tenido que ser desalojados a causa de los incendios en la zona aguardan en el polideportivo municipal de La Bañeza mientras esperan noticias para poder volver a casa. La noche ha sido complicada a pesar del trabajo de Cruz Roja, Protección Civil y 112 porque la cabeza está allí, junto a las llamas que asolan la comarca
El polideportivo municipal de La Bañeza ha acogido a los evacuados de los siete pueblos de la Valdería afectados por las llamas.
La carretera se corta al salir de Castrocalbón. Justo en el cruce que lleva a Pobladura de Yuso y Pinilla de la Valdería una patrulla de la Guardia Civil obliga a parar el coche. La noche ha sido larga para los efectivos anti-incendios. El fuego de Molezuelas de la Carballeda, en la provincia de Zamora, pasó este lunes por la tarde a la provincia de León y obligó a evacuar a unos 1.700 vecinos de San Félix de la Valdería, Pobladura de Yuso, Calzada de la Valdería, Ferechales de la Valdería, Pinilla de la Valdería, Castrocalbón y San Esteban de Nogales.
Ya en la mañana de este martes, se respira una tensa calma en la zona, aunque el incendio parece haber bajado de intensidad a este lado de la comarca. No se ve la lengua roja que se convirtió en la indeseada protagonista de la noche. Los vecinos de Castrocalbón arremolinados cerca del dispositivo de la Guardia Civil comentan cómo han sido las últimas horas antes de que el calor sofocante vuelva y a la espera de tener noticias. Quienes viven en la residencia de mayores de la localidad fueron trasladados a La Bañeza —los que tienen problemas de movilidad al albergue, que acoge a una veintena de personas—, mientras que otro autobús trasladó a los vecinos al polideportivo bañezano. El tañido de las campanas avisaba de que algo excepcional ocurría alrededor de las siete de la tarde del lunes. El fuego obligaba a la Guardia Civil a desalojar estos pueblos de la Valdería, a donde llegaba el humo. Algunos dejaron el pueblo en autobús y la mayoría en sus coches particulares, rumbo a un lugar más seguro. Otros, se negaron a abandonar sus casas a pesar de las recomendaciones de las autoridades.
En los corrillos se comenta lo ocurrido. Algunos vecinos aseguran que «no hay efectivos suficientes para hacer frente a las llamas y muchas personas han colaborado en las labores de extinción; si no es por los vecinos esto habría sido mucho peor».
En Pinilla de la Valdería otros aseguran que la situación era «complicadísima» este martes al mediodía. «No hay efectivos y las llamas avanzan, ya llegan a los prados y El Cocurrçon está ardiendo, la gente del pueblo está trabajando con los tractores tratando de evitar que las llamas entren, es terrible», explicaba una preocupada vecina.
Más de cien vecinos de la Valdería han pasado la noche en el polideportivo municipal de La Bañeza, donde Cruz Roja, Protección Civil y el 112 han hecho la estancia lo más agradable posible. Otros se han alojado en viviendas propias cercanas o de familiares. En total, por aquí pasaron 363 personas entre el lunes por la tarde y el martes a mediodía. 250 cenas y 191 desayunos.
«Nos activaron el lunes por la mañana y al mediodía montamos todo lo necesario en el pabellón», explica Ángel García, director autonómico de Cruz Roja. Hay todo lo necesario; comida, bebida, zonas de descanso y hasta una estación de carga para los teléfonos móviles.
Sin embargo, se palpa la preocupación. «No puedes casi ni dormir porque tienes la cabeza en otro sitio», explica un vecino de Castrocalbón. Otro comenta que el fuego se acercaba peligrosamente a la gasolinera de la localidad antes del desalojo mientras se lamenta de que «se ha quemado toda La Chana (un monte de encinas muy conocido en la zona)».
El panadero solo pudo repartir ayer en Jiménez de Jamuz. Los cortes a causa del fuego no permiten trabajat más . Asegura que han pasado la noche más o menos bien , aunque «la gente ha dormido poco». Recuerda que pasada la una de la madrugada el cielo estaba rojo a causa del fuego pero después, poco a poco, se fue aplacando. No puede evitar acordarse de que hace 26 años ya ardió La Chana y se lamenta de que ahora no se pueda casi ni cortar leña porque eso evitaría más incendios.
A la espera de noticias
Quienes se resguardaron en el polideportivo municipal de La Bañeza esperaban noticias oficiales para saber cuándo podrán volver a casa. La mayoría coincide en que la atención ha sido excepcional, «de diez». Algunos se han traído su propia almohada y solo algunos han conseguido dormir de verdad.
Unos vecinos de Pobladura de Ayuso comentan en un corrilo lo triste que fue el desalojo: «Empezaron a tocar las campanas y se veía el fuego cuando nos avisaron de que era más seguro marcharse». Hacen tiempo mientras esperan nueva información porque el fuego aún no ha cesado.
En Pobladura estaban de fiesta cuando llegó la Guardia Civil. «Estábamos preparando una paella, pero no tuvimos tiempo de comerla. Aquí nos están tratando muy bien, nos han dado, la cena, el desayuno y la medicación a quien la necesite», explican.