«La política actual tiene un debate muy pobre, no se aportan ideas ni perspectiva»
El exprimer ministro de Francia, Jean Marc Ayrautl, ha pasado unos días con amigos en Cabornera
El exprimer ministro, Jean Marc Ayrault, y su mujer Brigitte Terrien, en la autocarava con la que se dirigen a Galicia. ángelopez
maría carnero | león
El exprimer ministro francés, Jean-Marc Ayrault y su mujer Brigitte Terrien, recalaron el pasado fin de semana en la montaña de León. No es la primera vez que este matrimonio, enamorado de los paisajes naturales de la Cordillera Cantábrica que tanto les recuerda a la campiña francesa de la que proceden, visitan León. «Nos encantan sus paisajes, la comida, la gente es muy atenta, es muy amistosa», comenta el también exministro de Asuntos Exteriores francés, durante el mandato de François Hollande.
También han visitado León, y su «increíble» catedral. «Es muy hermosa», comentan. Respecto a la ciudad, Ayrault no la ve como un turista más, sino que lo hace con los ojos de un alcalde, ya que entre su larga trayectoria, ha estado al frente de ciudades tan importantes como Saint-Herblain y Nantes. «Aunque no tuve demasiado tiempo para conocerla, sí vi una ciudad moderna, con grandes espacios, y donde se percibe una buena calidad de vida», comenta.Jean-Marc y Brigitte recorren el norte de España en su caravana, como un matrimonio de turistas franceses más, con dirección a Santiago de Compostela, desde donde volverán de nuevo a su país.
Ayrault junta a su amigo y anfitrión en León, René Desmars.
En el ecuador de su viaje les recibe en su casa de Cabornera René Desmars, francés de nacimiento y casi leonés de corazón, amigo de la universidad de Jean-Marc. Lleva ya casi de 40 años pasando largas temporadas en este pueblo de la hermosa montaña central, donde se ha ganado el cariño y la admiración de todos sus vecinos, hasta el punto que en el año 2004, le nombraron hijo adoptivo de la localidad. «Todos los años nos juntamos amigos y antiguos compañeros de la universidad en Carbornera, donde pasamos unos días hablando y conversando y nos vamos de bares», comenta bromista.Pero lo cierto es que juntos han dado largos paseos por los eternos senderos de la montaña, como el que le llevó a Paradilla de Gordón, donde quedó fascinado por el paisaje.Pero, ¿cómo ve una de las figuras más representativas del socialismo francés el futuro que tiene ante sí cuando pierde su mirada en el horizonte de la montaña leonesa?. ¿Como se ve Europa, el mundo, desde los 1.230 metros de altitud que tiene Paradilla?.«Preocupado», responde. «El momento que vivimos es inquietante y estoy decepcionado con el papel que está teniendo Europa en los grandes conflictos internacionales». Ayrault se confiesa completamente europeista, «como creo que también lo son los españoles», afirma. Aunque ya está retirado de la política activa, Jean Marc Ayrault está al frente de dos fundaciones en su país.La primera de ellas, creada en 2018 por el actual presidente francés, Emmanuel Macron, es una fundación para la memoria de la esclavitud. «Ni en España ni en Francia somos conscientes de todo lo que se dedebemos a la esclavitud como países coloniales que hemos sido, pero sobre todo porque la gente no conoce la historia. Hay mucha ignorancia no solo de la riqueza que tenemos, de la cultura también. Afirma que aunque la esclavitud fue abolida en Francia en 1848, «hay mucho trabajo por hacer», ya que «en la sociedad actual hay otras muchas aboliciones por abordar, como el racismo o los prejuicios que tenemos de la gente».
Un laboratorio de ideas
La otra fundación en la que está al frente es mucho más histórica. Se trata de la Funfación Jean-Jaurês, una entidad concebida como un centro de estudios, un laboratorio de ideas asociado al partido socialista francés, pero abierto a todas las opciones políticas, ya que lo que «busca es ser un centro de reflexión, de análisis y de propuestas», explica. «En el contexto político actual, donde los debates políticos son bastante pobres, las fundaciones juegan un rol muy importante para alimentar una reflexión más prospectiva. Ahora que hay pocos debates políticos, porque hay muchas otras cosas. Por eso este tipo de organismos tratan de elevar un poco el debate, para aportar ideas y perspectivas», asegura el exprimer ministro francés, como «las que ahora mismo le hacen falta a Europa para defender sus valores como cuna de la democracia que es, aquí la enseñanza tiene un papel muy importante», añade.
François Hollande y Jean-Marc Ayrault.
Ayrault no entiende como Europa «no se atreve a plantar cara al totalitarismo de Trump o de Putin, como sí ha hecho Pedro Sánchez de una manera tan firme», confiesa. «Europa tenía que tomar las riendas del conflicto entre Israel y Gaza frente a la ofensiva de Netanyahu y ofrecerle su ayuda económica a Gaza para que salda de esta situación».
También asegura no entender esa especie de sumisión de Europa con los aranceles de Trump. «Estoy impactado con la imagen de Ursula von der Leyen firmando el acuerdo de los aranceles en el campo del golf privado de Trump en un país que ni siquiera forma ya parte de la Unión Europea como es Escocia», lamenta. Otro de los temas que le preocupa es el avance de los totalismos en el mundo.
El exministro, en un momento de la entrevista.
«Trump está destrozando una de las democracias más antiguas del mundo, como es la de Estados Unidos». En el caso de Europa, el avance de la extrema derecha también le preocupa, y afirma que «es culpa de la ignorancia que actualmente se apodera de los jóvenes y que les impide darse cuenta de la necesaria que es la inmigración». Por eso cree que para evitar casos como el que este verano se han producido en España, como en Torrepacheco o Jumilla, hay que luchar contras las inmigraciones clandestinas, regular e integrar, no dividir».Para terminar, Jean Marc Ayrault lanza un mensaje de esperanza respecto a Europa. «Tenemos que resistir al viento, al mal viento, para seguir luchado como europeos por la democracia, por la solidaridad social, contra el racismo y contra el cambio climático, ese debe ser nuestro único papel».