León encabeza la superficie quemada en grandes incendios este año con 109.082 has
El más grave, el de Llamas de Cabrera, quedó extinguido este sábado después de dos meses

La provincia sufrió este verano la peor oleada de incendios desde que hay registros.
León vuelve a encabezar los peores datos de incendios forestales a nivel nacional durante este año 2025. La más grave oleada de incendios forestales que se recuerda desde que hay datos ha dejado tras de sí más de 130.000 hectáreas calcinadas en la provincia, dos personas fallecidas y han afectado a más de medio centenar de municipios de los que han tenido que ser desalojadas más de 10.000 personas. Gran parte de estas hectáreas se han perdido en lo que se vienen a llamar grandes indendios forestales (GIF), que son aquellos que superan las 500 hectáreas, y de los que este año se han contabilizado en España 64, de los que diez han sido en León, según datos de Educación Forestal.
Estos datos contrastan con los de 2024, año en el que se registraron en España 19 GIF, que calcinaron 47.711 hectáreas, de los que dos tuvieron lugar en León, el de Castrillo de los Polavzares, con 774 hectáreas quemadas, y el de Brañueñas, que no superó las 452.
En este 2025, la provincia leonesa encabeza la lista de la mayor superficie afectada por este tipo de incendios de gran magnitud. En total han sido 109.082 hectáreas quemadas en estos diez grandes incendios en la provincia de León, seguida muy de cerca por Orense, con 105.303 hectáreas, Cáceres, con 34.700 y Zamora con 33.160.
En total, los GIF han arrasado este año en España 362.917 hectáreas, de las que 166.366, el 46,29%, se han perdido en Castilla y León.
Hasta el momento el pero GIF registrado este año en España ha sido el declarado en agosto en Molezuelas de la Carballeda, en Zamora, que se llevó por delante 38.533 hectáreas, y que afectó a las comarcas leonesas de La Bañeza y la Valdería y que obligó al desalojo de cerca de ocho mil personas. El segundo más grave fue el declarado ese mismo mes en O Barco de Valdeorras, Orense, y que calcinó 37.970 hectáreas.
El tercer incendio más grave de España fue el Llamas de Cabrera, en la provincia de León, y que este sábado quedó por fin controlado después de más de dos meses activo y 58 jornadas de duro trabajo, tras arrasar 26.235 hectáreas.
Este incendio se originó el pasado agosto y se unió al de Yeres, en el Bierzo, y afectó al conjunto paisajístico leonés de Las Médulas, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Finalmente, ha quedado extinguido a última hora de tarde de este sábado, casi dos meses después. El incendio, que se declaró por un rayo sobre las nueve de la noche del 8 de agosto, ha sido el más grave de verano en la provincia, quemado, según las mediciones oficiales de la Junta de Castilla y León, cerca de 3.740 hectáreas de arbolado, 16.365 de matorral, 2.153 de pasto y algo más de 25 de superficie agrícola. Este siniestro, originado en Truchas, en el municipio de Benuza, llegó a movilizar más de 150 medios de extinción tanto de la Junta de Castilla y León, como del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y de la Unidad Militar del Ejército del Ministerio de Defensa.
Después del Llamas de la Ribera, el segundo incendio declarado más grave en la provincia ha sido el de Boca de Huérgano, en pleno Parque Regional de la Montaña de Riaño y Mampodre, que calcinó 18.946 hectáreas de importante valor ecológico, seguido de Páramo del Sil, en el Bierzo, donde ardieron 7.865 hectáreas, y el Canalejas, en Almanza, que se llevó por delante otras 7.026.