El acusado de matar a su padre en La Sota: «He sido yo, pero por la ingesta de alcohol»
Los forenses apuntan a la fuerza con la que se produjo la agresión y a una «amnesia de conveniencia»

Un momento de la primera jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de León.
«Asumo los hechos que han ocurrido porque soy consciente de que he sido yo, pero por el estado en el que estaba». Así se pronunció ayer el acusado de matar a su padre a golpes el 29 de diciembre de 2023 en la localidad leonesa de La Sota de Valderrueda. Unos hechos por los que ahora se juzga al acusado en La Audiencia Provincial de León en la que este miércoles se celebró la segunda jornada del juicio. Era el turno de forenses, peritos y acusado, que declararon ante el juez y el jurado popular.
El último en declarar este miércoles antes de la exposición de las conclusiones provisionales fue el presunto parricida, quien expuso que el día de los hechos ingirió «muchísimo alcohol» y tenía lagunas y amnesia, aunque «no total». Sí reconoció que al día siguiente le explicaron los motivos por los que se encontraba en el calabozo y eso le puso «un poco en situación». Aseguró «tener lagunas» sobre lo sucedido e insistió en la ingesta «altísima» de alcohol de aquel 29 de diciembre, cuando pasó desde la una de la tarde hasta las ocho bebiendo cervezas con su hemano, tal y como se expuso en la primera jornada del juicio, un aspecto que fue confirmado por el propio hermano durante su declaración. También que creía que le estaban atacando y que por eso agredía a todo el que se acercaba a él «sin diferenciar a quién». Afirmó no tener «ningún problema» con su progenitor ni tampoco con sus hermanos, así como ninguna deuda económica ni un motivo específico para justificar lo ocurrido aquella tarde noche. Sobre lo que argumentaron los hermanos del acusado, que ejercen de acusación particular, de que el presunto agresor había manifestado de que su padre «tenía que dejar paso a las nuevas generaciones», alegó que «pude haber dicho cualquier estupidez o sinsentido porque no controlaba lo que decía ni lo que hacía». Y concluyó asegurando que mantenía contacto telefónico «semanalmente» con la familia.
Una víctima vulnerable
En esta segunda jornada también declararon forenses y peritos, que abordaron las lesiones que sufrió la víctima tras la agresión. En este sentido, manifestaron que el fallecido era una persona «frágil y vulnerable» a la hora de afrontar cualquier situación de la vida diaria. Recordaron al respecto que la víctima tenía una polipatología crónica importante previa a la agresión.
En cuanto a los golpes que sufrió la víctima, apuntaron que la causa de su fallecimiento fue «violenta» y se empleó para ello «una fuerza muy importante» compatible con haber recibido patadas y puñetazos, un daño que fue «letal para su sistema nervioso central». En este sentido, descartaron que el motivo de la muerte fuese accidental o causada por una caída.