La iglesia de San Andrés espera un alivio tras el fuego
El Ayuntamiento de Cimanes de la Vega busca reunirse con el Obispado en las próximas semanas

Exterior de la iglesia de San Andrés el jueves pasado, cuando se desató el incendio.
Las llamas pusieron en alerta a la localidad de Cimanes de la Vega el pasado jueves. Un incendio en la Iglesia de San Andrés devoró parte de su interior y conmocionó a los vecinos. Si bien en un principio se pensó que el daño iba a ser peor del que fue realmente, unos días después de lo sucedido la realidad es que el perjuicio ha sido grande. «La situación es complicada», asegura Montse Rodríguez, la alcaldesa.
Según explica, el templo ha quedado «bastante afectado» tras el incendio, con las ventanas y vidrieras «como derretidas» por el calor del fuego, que ha teñido de negro todo el interior y ha dejado irrecuperable el sagrario y el retablo muy tocado.
Los daños no se aprecian desde fuera y el exterior de la iglesia de San Andrés luce como si nada. Lo peor está de puertas para dentro.
Fue el pasado 16 de diciembre, poco después de las 10 de la mañana, cuando una llamada al servicio de emergencias 112 alertaba de un incendio desatado en el edificio, todo un icono en la localidad. Al parecer, las llamas se originaron en la zona del altar, lo que supuso la intervención de varias dotaciones de los parques de bomberos de Celada y Valencia de Don Juan, pertenecientes al Sepeis la Diputación de León.
Restauración
Las llamas se sofocaron en unas horas y todo pareció volver a la normalidad, pero lo cierto es que el daño no ha sido menor.
La iglesia de San Andrés necesita una restauración para volver a lucir al menos como antes del suceso. «Esperaremos a recibir algún tipo de subvención y también lo que pueda aportar el Obispado y lo que podamos también sumar desde el Ayuntamiento», ha explicado Rodríguez.
La alcaldesa apunta a que el incendio de la semana pasada ha dejado a los vecinos «en shock», pero recuerda también que lo importante es que no ha habido que lamentar daños personales y los desperfectos son de tipo material. No obstante, el templo es lugar de encuentro y una de las señas de identidad del pueblo.
No son muchos los que han accedido al interior del edificio y han visto cómo es su estado actual. De momento, el templo permanece cerrado a la espera de noticias sobre su futuro más próximo. «Lo que queda es el susto que pasamos», afirma la regidora.
El Ayuntamiento de Cimanes de la Vega está a la espera de mantener en las próximas semanas una reunión con el Obispado de León, al que pertenece la iglesia de San Andrés, para dilucidar los próximos pasos que se van a dar para restaurar el interior y que los vecinos puedan volver a contar con la iglesia como lugar de encuentro.