La nieve y el hielo siguen dificultando el tráfico en las carreteras de León
En nivel verde, transitable pero con precaución, están la A-6 entre León y Lugo a la altura de Las Herrerías y Pedrafita do Cebreiro

Nieve en Riaño este martes de Reyes.
La nieve caída la pasada madrugada, unida a las bajas temperaturas nocturnas pero también diurnas, siguen complicando el tráfico en numerosos tramos de la red viaria de Castilla y León, en concreto en las provincias de Burgos, León, Palencia, Ávila y Salamanca, con varios tramos que requieren uso de cadenas, especialmente la N-625 y la N-621 en León, y puertos de montaña cerrados.
Las principales restricciones al tráfico se encuentran en la N-625 entre Riaño y Oseja de Sajambre y N-621 entre Santa Olaja de la Varga y Llánaves de la Reina, en nivel rojo, lo que supone uso obligatorio de cadenas o neumáticos de invierno, velocidad máxima de 30 km/h y prohibido camiones.
Mientas, la N-630 entre Villamanín y Arbás del Puerto, que ha estado buena parte del día en nivel rojo, ha pasado a nivel verde, transitable pero con precaución, según la información de DGT en su página web, y los vehículos pesados tienen prohibido adelantar.
Cadenas tienen que usarse también en la BU-574 en Ahedo de las Pueblas y en el puerto de La Sía, en Burgos, y en Salamanca en la DSA-191 en Candelario y la SA-203 en Peña de Francia.
Transitable con precaución
En nivel verde, transitable pero con precaución, están la A-6 entre León y Lugo a la altura de Las Herrerías y Pedrafita do Cebreiro.
Y en Burgos, la N-627, entre Fuente Urbel y Puentetoma, por pavimento deslizante; la A-1 entre Burgueta y La Puebla de Arganzón; la A-73, entre Corralejo de Valdelucio y Fuencaliente de Valdelucio; y la AP-1 entre Briviesca y Miranda de Ebro, y la N-I entre Briviesca y La Puebla de Arganzón.
También hay pavimento deslizante en vías secundarias de Ávila y Salamanca por el hielo.