Diario de León

Salamón recrea una hila literaria y de anécdotas

Los vecinos leyeron textos y poemas de autores locales mientras disfrutaron de chocolate y dulces

Un momento de la hila en el museo de la lana de Salamón.

Un momento de la hila en el museo de la lana de Salamón.CAMPOS

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Salamón, perteneciente el municipio de Crémenes, acogió una hila literaria que se celebró en las instalaciones del museo de la lana. Esta actividad se encuentra dentro del programa Red Cultural del Ayuntamiento de Crémenes y se trata de un encuentro mensual para conocer rutas, actividades y lugares de interés de los diferentes pueblos que conforman el municipio de Crémenes.

En esta ocasión se hila se ha centrado en textos literarios que fueron leídos por los participantes a lo que se unió el ir contando historias de personajes singulares de los pueblos de este municipio. A la vez que se iban leyendo los textos los asistentes pudieron ver trabajar a varias hilanderas, todo ello al calor de la chimenea de pellets.

La concejala de Cultura, Ana López, señaló que se había celebrado esta hila dado que había sido una propuesta de la gente en un encuentro realizado en septiembre.

Varios capítulos de «Leyendas de León» o «El ruido de las carretas» fueron leídos además de poemas de Otilio García de Corniero. Entre las anécdotas se señaló que antes se hacían aguinaldos en todas las casa, con independencia de las diferencias entre familias pero ahora eso ya no es posible en la mayoría de los pueblos. «La gente discutía en el concejo y después tomaban el vino juntos. Eso ahora es imposible. Cómo han cambiado los tiempos».

Entre las muchas anécdotas contaron que un hombre fue llevado a juicio y reconoció que había pegado a un ganadero con la hijada y añadió «no le dí más porque se rompió». Se recodó a Alejandro, «Tachuelas», de Las Salas que era un gran cantero y en un viaje a la Sagrada Familia de Barcelona quisieron contratarlo. Además, tenía muchas virtudes como la de actor. Se recordó que antes las truchas no se acababan y que había gente de los pueblos que sacaba su dinero vendiéndolas. La jornada finalizó con la degustación de un chocolate y dulces

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