Última hora de las inundaciones en León: cinco ríos en aviso amarillo por crecidas tras el temporal
Aunque en León la situación no ha alcanzado la gravedad de puntos como Aranda de Duero o Zamora —donde impera el nivel rojo—, la crecida es significativa en tramos leoneses clave

La provincia de León se mantiene en una situación de vigilancia hidrológica ante el aumento del caudal de sus principales ríos. Según los últimos datos de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) a última hora de este martes, los ríos Cea, Luna, Omaña, Órbigo y Porma presentan actualmente un nivel de aviso amarillo, lo que obliga a las autoridades locales a seguir de cerca la evolución de las aguas.
Este episodio de avenidas, motivado por las intensas lluvias de las últimas semanas y el proceso de deshielo en las cumbres, ha puesto en alerta a gran parte de la cuenca del Duero. Aunque en León la situación no ha alcanzado la gravedad de puntos como Aranda de Duero o Zamora —donde impera el nivel rojo—, la crecida es significativa en tramos leoneses clave. Por ejemplo, el embalse de Barrios de Luna ha tenido que realizar labores de desembalse preventivo al alcanzar sus niveles de resguardo, liberando unos 50 m³/s para gestionar el volumen acumulado.
La Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta de nivel 2 por inundaciones en toda la provincia, dado que el riesgo de desbordamiento persiste en zonas bajas. En días previos, se llegaron a registrar picos de nivel rojo en puntos del río Órbigo y el río Tuerto, afectando a localidades como Cebrones del Río, aunque la tendencia actual en estos tramos es hacia una estabilización progresiva.
Desde el Portal de la CHD se recomienda a la población extremar las precauciones y evitar cualquier actividad en las riberas de los ríos mencionados. Las autoridades locales de la montaña y la ribera leonesa permanecen atentas a los sistemas de medición en tiempo real, ya que nuevas precipitaciones podrían reactivar los niveles de alarma en una cuenca que ya se encuentra muy saturada.
Carreteras cortadas
La acumulación de agua en la calzada y las inundaciones mantiene cortados un total de once tramos de carreteras de Castilla y León, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) recogidos por Europa Press.
En León las inundaciones afectan a las carreteras LE-114 en La Nora del Río y LE-5238 en Peñalba de Santiago; en Zamora están afectadas la ZA-633 en Toro y la ZA-P-2102 en Monte la Reina; la N-232 en Valdenoceda (Burgos); la CV-BE-2 en Candelario (Salamanca) y la PP-9832 en Perales (Palencia).
Una de las provincias más afectadas es la de Soria, donde ha sido necesario cortar cuatro tramos. En concreto son la SO-P-4004 y SO-P-4009 en Langa de Duero, SO-P-4216 en San Esteban de Gormaz, SO-P-4228 en Navapalos y SO-P-6007 en Garray.