Picos de Europa impulsa por fin su reserva de la biosfera con un nuevo plan de gestión
El documento busca sacar del letargo este espacio, en el punto de vista de Unesco por su inactividad

Como primera actuación se solicitará la ampliación de la reserva para adaptarse al parque nacional.
La Reserva de la Biosfera de Picos de Europa ha aprobado finalmente su Plan de Gestión 2025-2030, un documento estratégico que marca las líneas de actuación para los próximos cinco años y que pretende sacar a este espacio natural de la situación de letargo en la que ha permanecido durante años.
Declarada por la Unesco en 2003 y coincidente prácticamente con los límites del Parque Nacional de Picos de Europa vigentes en aquel momento, la reserva ha estado históricamente solapada por la figura del parque nacional. Esta circunstancia ha provocado que su desarrollo como reserva de la biosfera haya quedado en un segundo plano, lo que la situó en el punto de mira de la Unesco ante el riesgo de no cumplir plenamente los objetivos exigidos para mantener su permanencia en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.
El nuevo plan pretende corregir esa situación y dotar al territorio de una herramienta propia de planificación estratégica que permita desarrollar plenamente las funciones que deben cumplir estas áreas, como la conservación de la biodiversidad, el desarrollo socioeconómico sostenible de las comunidades locales y el apoyo a la investigación, la educación ambiental y el intercambio de conocimiento.
Las reservas de la biosfera forman parte del Programa Hombre y la Biosfera (MaB) de la Unesco, puesto en marcha en la década de 1970 con el objetivo de conciliar la conservación de la naturaleza con el desarrollo económico y social. León, con seite reservas de la biosfera declaradas, es la provincia con que más espacsios aporta a la Red Española de Reservas de la Biosfera.
El plan aprobado para Picos de Europa se alinea con los marcos estratégicos internacionales y nacionales, como la Estrategia del Programa MaB 2015-2025, el Plan de Acción de Lima 2016-2025 y su adaptación española a través del Plan de Acción Ordesa-Viñamala 2017-2025.
El documento estructura la actuación de la reserva en tres grandes líneas estratégicas: el fortalecimiento de su gestión y estructura de participación, la conservación de los valores naturales y culturales del territorio y el impulso del desarrollo socioeconómico sostenible.
Refuerzo de órganos de gestión
Entre las principales medidas previstas se encuentran el refuerzo de los órganos de gestión y participación social, la mejora de la comunicación y difusión de la reserva, el impulso a la investigación científica, la promoción de la educación ambiental y el apoyo a actividades económicas tradicionales como la ganadería extensiva o la producción de quesos y otros productos locales.