Mieres pide un uso razonable para el Puerto de Pinos y huir de polémicas estériles
El Ayuntamiento asegura haber defendido sus derechos y avanza que seguirá haciéndolo en el futuro mientras apuesta por un uso razonable y sostenible del Puerto de Pinos

Entrada al puerto leonés de Pinos desde Asturias. Carretera ejecutada por Asturias en territorio leonés, sin ningún tipo de autorización.
El Ayuntamiento de Mieres ha mostrado este lunes su disconformidad con la sentencia del Tribunal Supremo de inadmitir su recurso contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que declaró ilegal toda su actividad en el Puerto de Pinos y ha abogado por un uso "razonable y sostenible" para esos terrenos y por evitar "polémicas estériles" buscando el enfrentamiento.
En un comunicado, la corporación mierense señala que los hechos que generaron este conflicto judicial ocurrieron hace décadas y forman parte del pasado e incide en que los terrenos son de su propiedad "como reconocen todas y cada una de las sentencias" y en que su objetivo es hacer uso de esos derechos "con responsabilidad, buena fe y de acuerdo con la normativa vigente"
El Ayuntamiento asegura haber defendido sus derechos y avanza que seguirá haciéndolo en el futuro mientras apuesta por un uso razonable y sostenible del Puerto de Pinos, unas tierra que considera "esenciales" para cientos de ganaderos del concejo asturiano.
Además, lamenta que algunos sectores minoritarios intenten alimentar polémicas estériles "para agitar la bandera del enfrentamiento y el conflicto" y subraya que siempre ha optado por el diálogo, la búsqueda de acuerdos y la convivencia, "como hacen los propios ganaderos en Mieres y León, que han demostrado que la cooperación y la colaboración son siempre el mejor camino".
El conflicto en el Puerto de Pinos enfrenta desde 1926 al Ayuntamiento asturiano de Mieres y a las entidades locales de San Emiliano y las pedanías leonesas de Babia (Pinos, Villargusán, Candemuela y San Emiliano) por la titularidad y el aprovechamiento de los pastos situados en territorio leonés.
El origen de la disputa se remonta a hace justo un siglo, cuando Mieres adquirió en subasta cerca de 900 hectáreas que pertenecían a la Fundación Sierra Pambley y las pedanías leonesas sostienen que esa compra no tuvo en cuenta sus derechos históricos de aprovechamiento de pastos.
Durante décadas el uso fue compartido, pero posteriormente Mieres comenzó a aplicar su reglamento municipal en el Puerto de Pinos, restringiendo el uso a ganaderos leoneses, lo que derivó en un conflicto competencial y judicial que se intensificó a partir de 2006, cuando las juntas vecinales iniciaron acciones legales que han derivado en distintas sentencias judiciales.
Así, en noviembre de 2021 el Tribunal Supremo determinó que Mieres carecía de competencias sobre los pastos en el Puerto de Pinos y posteriormente, el TSJ de Asturias confirmó que el Ayuntamiento asturiano actuaba en vía de hecho en el término municipal leonés y también se han producido resoluciones del TSJ de Castilla y León que anulan actuaciones administrativas relacionadas con el enclave.
El enfrentamiento ha incluido episodios como la paralización judicial de celebraciones en el puerto, denuncias por actuaciones ganaderas y tensiones institucionales reiteradas, en lo que se considera uno de los conflictos territoriales e institucionales más prolongados entre León y Asturias.