La tuberculosis en jabalíes avanza en León con una prevalencia que alcanza ya el 20%
Asaja reclama batidas coordinadas con Cantabria y Asturias ante el aumento de casos en el ganado

Preocupación en las zonas de montaña, donde la enfermedad en la fauna puede trasmitirse al ganado.
La expansión de la tuberculosis en la fauna silvestre, especialmente entre la población de jabalíes, se ha convertido en una de las principales preocupaciones sanitarias y ganaderas en la provincia de León. Según datos de delegación territorial de la Junta de Castilla y León en León, la prevalencia de la enfermedad en jabalíes ronda actualmente el 20%, un porcentaje obtenido tras el análisis de las 40 muestras recogidas en lo que va de año.
La cifra coincide con los datos registrados durante 2025, ejercicio en el que se analizaron más de un centenar de muestras y donde igualmente se constató una prevalencia cercana al 20%. Estos resultados refuerzan la preocupación existente en las comarcas ganaderas de montaña, donde el contacto entre fauna silvestre y ganado doméstico resulta cada vez más frecuente.
Ante esta situación, la organización agraria Asaja ha reclamado públicamente a la Junta de Castilla y León que impulse un programa coordinado con Cantabria —e incluso con Asturias— para controlar la población de jabalíes portadores de la enfermedad.
La petición llega después de que el Gobierno de Cantabria haya hecho públicos los resultados de las batidas extraordinarias desarrolladas en la comarca de Liébana, limítrofe con la provincia leonesa. Allí, siete de los trece jabalíes abatidos dieron positivo en tuberculosis, mientras que otros tres presentaban nódulos tuberculosos compatibles con infecciones avanzadas, aunque posteriormente no resultaran positivos en laboratorio. En total, la prevalencia detectada en la zona cántabra supera el 54%, un porcentaje que las autoridades regionales consideran «muy elevado».
La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno cántabro sostiene además que los análisis realizados han confirmado coincidencias genéticas entre los positivos detectados en jabalíes y los encontrados en ganado bovino, lo que apuntaría al jabalí como principal reservorio y transmisor de la enfermedad hacia las explotaciones ganaderas.
Preocupante repunte
Asaja considera que estos datos evidencian la necesidad de actuar de manera urgente en la Montaña Oriental Leonesa, especialmente en el entorno del Parque Nacional y del Parque Regional de la Montaña de Riaño y Mampodre, donde la tuberculosis bovina ha experimentado un preocupante repunte en los últimos meses.
La organización agraria defiende un programa intensivo de control poblacional del jabalí que pase por reducir al menos dos tercios de los censos actuales mediante batidas incentivadas económicamente. «Hay que pagar por cada animal abatido para que realmente se vean resultados», sostienen desde la organización.
Además, recuerdan que buena parte del territorio afectado corresponde a reservas regionales de caza gestionadas directamente por la Junta de Castilla y León, por lo que consideran que la administración autonómica debe asumir una mayor responsabilidad en el control sanitario y cinegético.
Los representantes agrarios denuncian también que el peso de la lucha contra la enfermedad está recayendo exclusivamente sobre los ganaderos, obligados a sacrificar animales e incluso rebaños completos, mientras la fauna silvestre continúa actuando como vector de transmisión sin medidas suficientemente contundentes.