La Robla elaborará un censo de instalaciones con amianto para su retirada

Construcción cubierta con amianto
El Ayuntamiento de La Robla (León) ha aprobado inicialmente la elaboración de un censo de instalaciones con amianto en el municipio, un paso previo para planificar la retirada de este material potencialmente peligroso y cumplir con las obligaciones normativas en materia de salud pública y medio ambiente.
El acuerdo fue adoptado por el pleno municipal el pasado 4 de mayo y ha sido publicado este jueves en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), donde se establece que el censo se someterá ahora a información pública durante un plazo de 20 días hábiles para la presentación de alegaciones.
Según recoge el anuncio, el documento incluye la identificación de las instalaciones que contienen amianto dentro del término municipal y, en ausencia de reclamaciones, quedará definitivamente aprobado una vez finalizado el periodo de exposición pública.
El censo será remitido posteriormente tanto a la Diputación de León como a la Junta de Castilla y León, lo que permitirá coordinar las actuaciones de retirada y control de este material en el ámbito supramunicipal.
La institución provincial aprobó el pasado mes de noviembre una línea de ayudas de cerca de 400.000 euros destinada a 105 municipios de menos de 20.000 habitantes para elaborar este tipo de censos, con una cuantía máxima de 4.000 euros por ayuntamiento, con el objetivo de facilitar la identificación de infraestructuras con amianto y planificar su retirada progresiva conforme a la normativa vigente.
La elaboración de este inventario se enmarca en la creciente exigencia normativa para que las administraciones públicas identifiquen y gestionen la presencia de amianto en edificios e infraestructuras, especialmente en aquellos elementos instalados antes de la prohibición de su uso por sus efectos nocivos para la salud.
El amianto, también conocido como asbesto, fue ampliamente utilizado durante décadas en la construcción, sobre todo en cubiertas, canalizaciones y elementos de aislamiento, debido a su resistencia y bajo coste. Sin embargo, la inhalación de sus fibras puede provocar enfermedades graves, como asbestosis o distintos tipos de cáncer, lo que llevó a su prohibición en España a comienzos del siglo XXI.
En este contexto, diversos planes y estrategias a nivel estatal y autonómico han intensificado en los últimos años la necesidad de localizar este tipo de materiales, paso imprescindible antes de proceder a su eliminación de manera segura y conforme a la normativa vigente.
La iniciativa del Ayuntamiento de La Robla supone así el inicio de un proceso que permitirá conocer con precisión la extensión del amianto en el municipio y establecer una hoja de ruta para su retirada progresiva, en línea con los plazos fijados por la legislación europea.