La protesta ha sido promovida por el Frente Común, formado por partidos políticos y sindicatos de Laciana
Laciana decide parar hoy tres horas para pedir un futuro tras la crisis de la minería
La medida divide opiniones entre los lacianiegos y no deja indiferente a la comarca

Monumento del minero en Villablino
La comarca de Laciana llevará a cabo hoy un paro de tres horas, entre las 12.00 y las 15.00 horas, para reclamar un futuro para el valle tras la crisis provocada por el cierre de las explotaciones mineras y la falta de oportunidades en la zona. Este acto ha sido organizado por el Frente Común, una plataforma en la que están incluidos tanto los sindicatos de la comarca como los grupos políticos municipales.
Un parón que ha causado división de opiniones entre los lacianiegos, entre quienes consideran que esta medida es inservible para revertir la situación y quienes abogan por llamar la atención de alguna forma. Entre los primeros se encuentra José, un jubilado de la mina que tiene claro que esta protesta llega tarde. «A buenas horas, mangas verdes», explicaba al mirar a su alrededor, donde «se puede ver cada vez menos gente, sin posibilidades de trabajo y menos servicios». En este sentido, una autónoma de la comarca afirmaba que «hace falta la fuerza de más zonas, un lugar solo no hace suficiente ruido», considerando que el «futuro de Laciana ya está condenado». Esta opinión también es compartida por parte de la juventud, como María, quien destacaba que «este tipo de cosas no sirven para nada» porque «hay despoblación, menos servicios y menos trabajo», a la vez que alegaba que «las administraciones tienen que proponer proyectos concretos para saber qué futuro vamos a tener».
Otros vecinos ponen el punto de mira en la minería, señalando que después de tanto luchar por las explotaciones, no se consiguió mantenerlas abiertas: «si con la cantidad de personas que éramos de aquella no fuimos capaces de hacer algo, no creo que ahora sea diferente», señalaba una ama de casa. Critica, además, que tampoco se dieran alternativas de empleo a los jóvenes, aquellos que con tan solo 18 años tienen claro que su porvenir laboral estará lejos de su tierra natal: «es un parón que sirve para no tener clase; no creo que pueda formar mi vida aquí», señalaba una estudiante.
Por otra parte, se encuentran los vecinos que consideran que este tipo de iniciativas sí hay que llevarlas a cabo, como Héctor, quien destaca que «hacer ruido siempre está bien», si bien alega que la comarca cuenta con diversos factores que otras zonas no tienen y que pueden ayudar al futuro, como la naturaleza o la estación invernal Valle de Laciana-Leitariegos. Hay personas bastante optimistas que echan la vista atrás, como es el caso de Amaya García, quien señala que «venimos de una historia del carbón de más de cien años, y las miras hasta hace muy poco solo estaban en esto»; sin embargo, a día de hoy «nos centramos en otras cosas, como turismo o ganadería», considerando que todavía «Laciana puede ofrecer mucho». La hostelera Enel Méndez, miembro de la Asociación de Hostelería de Villablino, considera que es «necesario este parón, hay que hacerse oír», si bien es consciente de que para otros locales hosteleros donde se ofertan comidas «puede ser un inconveniente», ya que hay que tener en cuenta que estos establecimientos cuentan entre sus comensales con trabajadores de otras empresas con horario fijo. Y respecto al futuro, lo tiene claro: «lo tenemos muy gris, vivimos de la gente que se queda y no solo del turismo».
El parón no tiene el carácter de huelga oficial y por lo tanto algunas empresas o sectores de Laciana no pueden sumarse a la misma, como por ejemplo, los servicios médicos o los centros educativos de la zona, cuyo personal docente o no docente no pueden sumarse a la misma. Si bien, las familias de los escolares si pueden decidir si quieren que su hijo lleve a cabo el parón o no.
Una forma de querer reivindicar que Laciana tiene futuro, a pesar de las cifras de descenso poblacional, las pocas ofertas laborales y las migraciones de gente joven.