Hallan a una urogallina muerta por traumatismo en el Alto Sil
La Junta descarta que fuera abatida y baraja que pudo estrellarse contra un edificio cercano al lugar donde apareció.Se trata de un ejemplar silvestre, no criado en cautividad

Cadáver de hembra de urogallo cantábrico encontrado el Alto Sil
La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha informado del hallazgo del cadáver de una hembra de urogallo cantábrico en el Alto Sil, en León. Los análisis biológicos y la necropsia realizada al ave han determinado que la causa del fallecimiento fue un traumatismo severo y se descartó que hubiera sido abatida. La principal hipótesis es que la urogallina se estrellara contra un polideportivo cercano al lugar donde fue hallada.
El hallazgo se produjo el pasado 13 de mayo, cuando un ciudadano particular localizó el cuerpo del ejemplar en el monte y procedió a su recogida. Al día siguiente, 14 de mayo, los restos fueron entregados formalmente a los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León y a los efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil para la activación del correspondiente protocolo de examen e investigación.
Los análisis técnicos y veterinarios posteriores confirmaron que se trata de un ejemplar completamente silvestre y no procedente de los programas de cautividad. El ave era una hembra adulta que presentaba un buen estado de desarrollo, con un peso registrado de 1,705 kilogramos en el momento de su recepción.

Polideportivo de Matalavilla, en el lugar donde fue encontrado el ave
La exploración interna del cadáver reveló lesiones de extrema gravedad compatibles con un fuerte impacto. Los veterinarios detectaron una fractura en la clavícula izquierda, otra fractura en la quilla y numerosos hematomas subcutáneos. Asimismo, el estudio radiológico practicado al ejemplar descartó por completo la presencia de perdigones o elementos metálicos compatibles con un disparo, confirmando el diagnóstico presuntivo de muerte por traumatismo accidental.
Este hallazgo ha movilizado a las autoridades medioambientales debido a la situación crítica del urogallo cantábrico, una especie catalogada en peligro crítico de extinción. La zona del Alto Sil representa uno de los reductos históricos más importantes para la supervivencia de esta ave, cuya población ha sufrido un drástico declive en las últimas décadas.