Los vecinos evacuados por el incendio de San Cipriano regresan a sus casas
El fuego queda perimetrado y desciende a nivel 1 después desalojar a más de 300 personas

Uno de los tres inmuebles que quedaron destrizados por las llamas en Castro del Condado.
La evolución favorable del incendio forestal declarado el miércoles en San Cipriano del Condado ha permitido rebajar su nivel de peligrosidad. El Centro de Coordinación Operativa de Incendios (Cecopi) de la provincia de León decidió a primera hora de este viernes reducir a nivel 1 el Índice de Gravedad Potencial (IGR) y autorizar el regreso a sus hogares de las 312 personas que permanecían evacuadas desde la tarde del jueves.
Según explicó el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, las condiciones meteorológicas registradas durante la noche han favorecido el trabajo de los equipos de extinción y han permitido estabilizar el perímetro del incendio. No obstante, confirmó que las llamas han causado daños en tres edificaciones situadas en la localidad de Castro del Condado.
El fuego, declarado el miércoles a las 14.38 horas en el municipio de Vegas del Condado por causas que todavía se investigan, llegó a alcanzar el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial debido al riesgo que suponía para la población y para bienes no forestales. Su rápida propagación obligó a activar un amplio dispositivo de emergencia y a ordenar el desalojo preventivo de varias localidades y urbanizaciones de la zona.
Durante las horas de mayor riesgo fueron evacuados vecinos de la urbanización Montesol, Castro del Condado, Santa María del Condado, Barrillos de Curueño y Santa María del Monte del Condado. Los afectados fueron trasladados a distintos pabellones y centros habilitados mientras se desarrollaban las labores de extinción.
La situación generó una gran preocupación entre los habitantes del valle del Curueño, ya que el avance del fuego llegó a amenazar zonas habitadas y varias explotaciones. Además, la Guardia Civil estableció dispositivos especiales de seguridad y se procedió al corte temporal de la carretera N-621 para facilitar las labores de emergencia.
En la extinción trabajan numerosos medios terrestres y aéreos, entre ellos helicópteros, cuadrillas helitransportadas, brigadas terrestres, autobombas, maquinaria pesada y agentes medioambientales, que han logrado contener el avance de las llamas y evitar daños mayores.
Mientras tanto, otros incendios continúan activos en la provincia. El fuego declarado en La Utrera, en el municipio de Valdesamario, permanece en nivel 1 de peligrosidad, aunque su situación ha mejorado respecto a las primeras horas de la emergencia, cuando llegó a alcanzar el nivel 2. Por su parte, el incendio de Caboalles de Arriba, en el municipio de Villablino, continúa activo, aunque se mantiene en nivel 0 y sin riesgo para la población.
Los servicios de extinción mantienen la vigilancia sobre todos los focos abiertos ante unas jornadas marcadas por las altas temperaturas y el elevado riesgo de incendios en la provincia.
Los municipios de montaña piden un nuevo modelo forestal
La asociación considera que los pueblos de montaña deben convertirse en la primera línea de prevención y reclama una mayor participación de los municipios y las comunidades locales en la planificación y gestión forestal. Entre sus propuestas figuran la creación de anillos de protección alrededor de los núcleos habitados, el impulso de la ganadería extensiva, la implantación de paisajes mosaico, el uso de especies más resistentes al fuego y una mayor inversión en formación y educación ambiental.
Asimismo, esMontañas solicita el desarrollo efectivo del artículo 130.2 de la Constitución para garantizar políticas específicas que favorezcan el mantenimiento de la población y la actividad económica en las zonas de montaña, al considerar que reforzar estos territorios es la mejor herramienta para reducir el riesgo de incendios.