La DO León adelanta de nuevo la vendimia obligada por el efecto del cambio climático
La campaña podría comenzar la última semana de agosto, antes aún que las dos anteriores

La uva en varias zonas del sur de la provincia parece estar casi lista para su recolección.
La Denominación de Origen León volverá a adelantar este año el inicio de la vendimia, que podría comenzar en la última semana de agosto, consolidando una tendencia que se repite por tercer año consecutivo y que su presidente, Rafael Blanco, relaciona directamente con los efectos del cambio climático.
Blanco explicó que, tras las visitas realizadas a distintos viñedos de la denominación, la evolución de la uva confirma un adelanto del ciclo vegetativo respecto a campañas anteriores. «Los dos últimos años empezamos la vendimia el 7 de septiembre y este año es previsible que se inicie ya en la última semana de agosto», señaló.
El responsable de la DO precisó que el seguimiento realizado en viñedos del sur de la provincia, especialmente en zonas como Valdevimbre, Gordoncillo, Valdemora o Pajares de los Oteros, muestra una maduración muy avanzada. Si las altas temperaturas continúan y las noches mantienen unas condiciones favorables, la vendimia podría generalizarse entre el 15 y el 16 de agosto en las parcelas más tempranas.
Lejos de considerar este adelanto un problema, Blanco aseguró que el sector está plenamente preparado para adaptarse a esta nueva realidad. «Nuestros equipos y nuestros modelos están preparados para ello», afirmó, al tiempo que destacó que las elevadas temperaturas también están teniendo un efecto positivo sobre el estado sanitario del viñedo. En este sentido, subrayó que el calor ha limitado la aparición y proliferación de enfermedades y plagas, por lo que «la uva está sanitariamente perfecta».
Respecto a la producción, el presidente de la DO León indicó que es pronto para ofrecer una estimación definitiva y que será necesario esperar unos días para comprobar la evolución del mes de agosto. No obstante, las primeras previsiones apuntan a un volumen de cosecha similar al de la campaña anterior.
Blanco reconoció las tormentas de granizo de la primavera ocasionaron daños importantes en algunas explotaciones, si bien, recordó que son daños muy localizados que no tendrán una incidencia significativa en la cosecha.
Asaja prevé una «difícil» campaña de venta y pide vigilar el proceso
Por este motivo, la organización ha reclamado a la Consejería de Agricultura que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria, para impedir la venta a pérdidas, para asegurar que en todas las operaciones hay contrato de por medio y para que se pague la uva a treinta días. «Lo que sea saltarse cualquiera de estos puntos queda fuera de la legalidad, y la Administración debe actuar con contundencia», ha afirmado Asaja.
Remarca además que las bodegas reciben «importantes fondos» de la PAC para promocionar el vino y ampliar mercados exteriores, lo que debe estar respaldado por un trato adecuado con los viticultores. «Pedimos la misma responsabilidad a las bodegas, que paguen la uva como deben, porque sin viticultores también ellas tienen los días contados», argumenta. Mano de obraLas abundantes precipitaciones de meses pasados han favorecido una buena cantidad de uva en las zona vitivinícolas españolas, lo que ha llevado a las bodegas a solicitar más personal que en ocasiones anteriores. Una demanda que tensiona al sector por la falta de mano de obra. A ello se suma el factor climático, que ha provocado que la recolección se adelante. Esta realidad provoca que las bodegas necesiten mano de obra de forma casi inmediata para evitar que la uva se eche a perder y pierda su calidad.