El campo se une en la calle para reclamar ayudas directas al cereal
Las cuatro organizaciones agrarias de CyL exigen a la Junta 150 millones de euros
Los líderes agrarios de Castilla y León encabezaron la protesta.
Agricultores de todas las provincias de Castilla y León han protestado este jueves a las puertas de la sede de Presidencia del Gobierno autonómico para exigir ayudas «urgentes» y medidas «serias» para el sector cerealista, que vive un momento crítico, han asegurado, con una caída de la cosecha del 40 % este verano, mientras siguen subiendo los costes de producción.
La movilización, la cuarta que convocan este año las organizaciones profesionales agrarias Asaja, UCCL y UPA-COAG, ha reclamado a la Junta de Castilla y León la misma sensibilidad que el Gobierno central, y que aporte otros 150 millones de euros en ayudas directas, para un sector que acumula campañas de pérdidas. “Trabajando, nos arruinamos”, ha resumido Donaciano Dujo, presidente de Asaja de Castilla y León, en una nota de prensa en la que han explicado que calculan que los cerealistas, tanto de secano y como de regadío, soportarán esta campaña 300 millones de pérdidas. “El Gobierno nacional ha aportado 150 millones, ha sido sensible aunque de forma insuficiente, y ahora le toca a la Junta de Castilla y León aprobar una cantidad similar», ha demandado, para recordar que el presidente Alfonso Fernández Mañueco afirmó en su investidura que apoyaría sin fisuras al campo. Los agricultores de Castilla y León afrontan una sementera complicada, han insistido, pues la cosecha del cereal se ah quedado en 4,9 millones de toneladas, un 40 % menos que en 2025, con un valor de 980 millones de euros, pero los costes de producción han ascendido a 1.300 millones. “Cuando pedimos ayudas, no solo son ayudas para nosotros, es que si los agricultores nos paramos se parará también buena parte de la economía regional, toda la red de empresas, suministros, cooperativas, servicios que depende de la actividad del campo», ha insistido Dujo. La reclamación se extienda a todas las administraciones —autonómica, nacional y europea— para que se diseñe un plan concreto y urgente que «despeje el futuro del cereal”, pues la situación es «muy grave» y están en riesgo numerosas explotaciones de Castilla y León, y de España. «Hay un peligro real de reducción de la superficie cultivada, que ya se aprecia en las estadísticas y que puede agudizarse rápidamente», reiteran, al tiempo que aseguran que si no hay una respuesta rápida y clara de las administraciones, «seguirán en la calle».
Por su parte, el portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha defendido que tienen un compromiso «muy claro» con el sector agrícola y, ante la protesta convocada este jueves por las organizaciones agrarias que exigen ayudas directas al cereal, ha avanzado que aumentarán el presupuestos destinado a Agricultura en 2027. Ha explicado que la intención del equipo de Gobierno (PP-Vox) es que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental sea una de las que más crecimiento tenga, si bien todavía es pronto para dar número, ha reconocido en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. «Estamos haciendo un esfuerzo muy importante y se reflejará en el incremento de recursos par el próximo año», ha insistido ante la petición expresa del sector, que reclama 150 millones en ayudas directas al cereal, igualando el apoyo del Gobierno central, ante una caída de la cosecha pero con incremento de costes. Fernández Carriedo ha asegurado que ya están apoyando al sector, pues la rebaja del impuesto de hidrocarburos corresponde en un 66 % a la comunidad autónoma, mientras que el 24 % restante lo asume el Estado, ha puntualizado. Además, ha puesto como ejemplo las medidas implementadas ante la enfermedad de Newcastle, que buscan descargar al sector ganadero de un problema sobrevenido, y calcula entre 8 y 9 millones el coste que está teniendo hacerle frente.