Murias de Paredes pide un trato específico a pequeños municipios
La alcaldesa ha participando en el X Congreso de esMontañas

El congreso se celebró ete año en Velilla del Río Carrión.
La alcaldesa de Murias de Paredes y vocal de la junta directiva de esMontañas, Mari Carmen Mallo, defendió en el X Congreso de esta asociación la necesidad de adaptar las políticas públicas a la realidad de los pequeños municipios de montaña. El encuentro, celebrado en Velilla del Río Carrión con motivo de la Capital Española de las Montañas y financiado por la Diputación de Palencia, reunió a representantes institucionales, científicos y agentes sociales para abordar los principales retos de los territorios rurales.
Mallo intervino en las dos jornadas del congreso para trasladar la situación de los municipios de menor tamaño y reclamar medidas que permitan mantener población y servicios. En el caso de Murias de Paredes, recordó que el municipio agrupa 15 localidades y apenas alcanza los 370 habitantes, una realidad marcada por el envejecimiento y por las dificultades de los ayuntamientos pequeños para gestionar proyectos y acceder a recursos.
Durante su intervención, defendió la necesidad de crear oportunidades que permitan a los vecinos decidir quedarse en los pueblos y favorezcan el regreso de población. En este sentido, situó la atención y el acompañamiento a las personas mayores como uno de los elementos que pueden contribuir a fijar población. «Detrás de cada mayor hay una familia que puede volver al pueblo», planteó.
Uno de los principales obstáculos que señaló fue la falta de medios técnicos y económicos de los pequeños ayuntamientos. Mallo explicó que muchos consistorios carecen de presupuesto, personal y técnicos suficientes para preparar y tramitar proyectos, por lo que se ven obligados a recurrir a servicios externos.
Por ello, reclamó que las convocatorias de las administraciones incluyan medidas específicas para los municipios de menos de 500 habitantes, con un tratamiento diferenciado respecto a localidades de mayor tamaño. A su juicio, las mismas exigencias administrativas no pueden aplicarse de igual manera a ayuntamientos con capacidades de gestión muy diferentes.
También cuestionó la obligación de destinar parte de las ayudas a complejos procesos de evaluación de resultados. Defendió que los pequeños municipios necesitan destinar los recursos a actuaciones concretas y que cuentan con mecanismos propios para comprobar la evolución de los proyectos, pero no disponen de capacidad económica ni técnica para asumir evaluaciones externas de elevado coste.