Los embalses leoneses del Duero bajan al 33,5%
Las reservas de Esla y Órbigo almacenan 432,1 hectómetros cúbicos, por debajo de la media de la última década, mientras Villameca apenas alcanza el 9,2%

Imagen del pantano de los Barrios de Luna, la semana pasada.
Los embalses de la cuenca del Duero en la provincia de León, correspondientes a los sistemas Esla y Órbigo, almacenan 432,1 hectómetros cúbicos a fecha de 19 de octubre, lo que representa el 33,5% de su capacidad total. Las reservas se sitúan por debajo de los niveles registrados hace un año, cuando alcanzaban los 453,3 hectómetros cúbicos, y también quedan ligeramente por debajo de la media de los últimos diez años para estas fechas, fijada en 438,6 hectómetros cúbicos.
La evolución de la última semana confirma la tendencia descendente de las reservas, que han perdido 3,6 hectómetros cúbicos en el conjunto de los embalses leoneses. La situación presenta diferencias entre las cuatro grandes infraestructuras de la provincia, aunque todas mantienen niveles de almacenamiento inferiores a su capacidad máxima.
Riaño continúa siendo el embalse con mayor volumen de agua acumulada, con 240,1 hectómetros cúbicos, equivalentes al 37,4% de su capacidad, que asciende a 641,4 hectómetros cúbicos. Pese a concentrar la mayor reserva de agua de la provincia, sus cifras son inferiores a las del mismo periodo del año pasado.
El embalse del Porma presenta una situación similar en cuanto a ocupación, aunque se encuentra ligeramente por encima de Riaño en términos porcentuales. Almacena 120,6 hectómetros cúbicos, el 37,9% de sus 317,8 hectómetros cúbicos de capacidad. Sus reservas también son inferiores a las registradas hace un año, pero se mantienen por encima de la media de la última década, lo que marca una diferencia respecto al comportamiento general de las reservas leonesas.
Barrios de Luna cuenta con 69,7 hectómetros cúbicos, lo que supone el 22,4% de su capacidad total. En este caso, el volumen almacenado supera ligeramente el del año pasado, cuando disponía de 67,9 hectómetros cúbicos. Sin embargo, continúa por debajo de la media decenal, situada en 76,3 hectómetros cúbicos, una referencia que refleja el menor nivel de agua acumulada respecto al comportamiento habitual de este embalse para estas fechas.
La situación más comprometida corresponde a Villameca, que apenas almacena 1,7 hectómetros cúbicos, el 9,2% de su capacidad. Sus reservas quedan lejos tanto de las registradas en octubre del año pasado como de su promedio histórico de los últimos diez años, lo que lo convierte en el embalse leonés con menor porcentaje de ocupación.
El balance del 19 de octubre deja así unas reservas conjuntas por debajo de la media de la última década y del nivel alcanzado hace un año. Aunque el comportamiento es desigual entre los cuatro embalses, la pérdida semanal de agua y la escasa ocupación de algunas infraestructuras dibujan un escenario de reservas reducidas al comienzo del año hidrológico.