La Ruta del Cares reabre y da un respiro a la economía de Valdeón después de 16 días de cierres y despidos en la hostelería
La intervención ha consistido en la colocación de una nueva pasarela metálica de nueve metros de longitud

Pasarela reparada de la Ruta del Cares
La Ruta del Cares vuelve a estar abierta al público desde este viernes, 30 de octubre, después de permanecer cerrada durante algo más de dos semanas por los daños ocasionados por un derrumbe en las proximidades del Puente de Los Rebecos, en el término municipal de Posada de Valdeón. La Junta de Castilla y León ha concluido los trabajos de reparación de la pasarela afectada y ha recuperado el tránsito peatonal por uno de los itinerarios más emblemáticos del Parque Nacional de los Picos de Europa.
La incidencia se produjo el pasado 14 de octubre, cuando un desprendimiento dañó la infraestructura que permite recorrer este tramo del desfiladero. Desde entonces, la ruta permanecía cerrada por motivos de seguridad, mientras los equipos de la Consejería de Medio Ambiente y Energía trabajaban para restablecer el paso lo antes posible.
La intervención ha consistido en la colocación de una nueva pasarela metálica de nueve metros de longitud. La complejidad de los trabajos ha estado marcada por las dificultades de acceso al punto afectado, situado en uno de los sectores más abruptos del desfiladero.
Un cierre que asfixió la economía de Caín
La interrupción del recorrido tuvo consecuencias directas en la economía de Posada de Valdeón, especialmente en Caín, donde buena parte de los negocios dependen de los senderistas que realizan la Ruta del Cares. La falta de visitantes llegó a paralizar prácticamente la actividad turística de la localidad y obligó a algunos establecimientos a tomar decisiones drásticas.
Como ya confirmó el pedáneo de Caín hace unos días los empresarios de la zona describían una situación de «parón total», con establecimientos sin clientes y enormes dificultades para mantener sus plantillas. La ausencia de actividad había obligado a despedir trabajadores ante la imposibilidad de sostener los negocios sin la llegada de turistas.
El pedáneo de Caín y concejal del Ayuntamiento de Posada de Valdeón, Marino Pérez, había alertado de la ausencia de visitantes en la localidad y reclamado una solución provisional que permitiera recuperar el paso cuanto antes. La falta de excursionistas suponía un golpe especialmente duro para los establecimientos hosteleros, alojamientos y negocios vinculados al turismo activo.
Por su parte, el alcalde de Posada de Valdeón, Felipe Campo, advirtió del deterioro de la infraestructura afectada. El regidor señaló que las vigas estaban dañadas y que existía un agujero de grandes dimensiones por el que se podía ver el precipicio, por lo que reclamaba una evaluación de seguridad y una solución que permitiera recuperar el tránsito.
La reapertura de este viernes supone así un alivio para los negocios y trabajadores del valle de Valdeón, especialmente de cara al puente de Todos los Santos.