SABERO REVIVE SU OLVIDO
Las goteras llegan al Museo Minero antes de concluirlo
Apenas transcurridos dos años desde la restauración de la Ferrería de San Blas, han aparecido las primeras goteras en la techumbre del ala izquierda de la Lonja de Laminación, lo que hace que algunas vigas de madera empie
Casi dos años abandonadas las tareas de rehabilitación -todavía queda la esquina de la vivienda de Hulleras de Sabero-, han dado lugar a esta lamentable situación. Suerte ha tenido la Junta de Castilla y León de no contar con mas desperfectos o deterioros, al encontrarse el edificio al libre albedrío, y de que el comportamiento de los vecinos haya sido intachable al respetar el emblemático e histórico inmueble. Estas anomalías se verán subsanadas en cuanto la Consejería de Educación y Cultura, que tiene en su poder el proyecto definitivo de «Restauración de la Ferrería de San Blas», donde se ubicará el futuro Museo Regional de la Minería, inicie el proceso de licitación de adjudicación de las obras, que está previsto, inicialmente, para el próximo mes de marzo. Por fin, el proyecto del museo El arquitecto, adjudicatario de la convocatoria pública hizo entrega de los trabajos hace escasas fechas, para que los técnicos de Patrimonio comprueben todas las partidas que se han fijado en el proyecto y verifiquen si en él constan todas las sugerencias que se han venido recogiendo desde hace varios meses y si el mismo se ajusta al Proyecto Museográfico redactado por la empresa Catalana «Espai-Visual», encargada de los trabajos de musealización. La Dirección General de Patrimonio, una vez solventados todos los problemas técnicos, procederá a la tramitación administrativa, con la exposición pública del proyecto y la iniciación del expediente de adjudicación de las obras a la empresa correspondiente. Si tenemos en cuenta el periodo vacacional en el que estamos inmersos y la lentitud de la Administración, el reinicio de las obras puede retrasarse varios meses, con lo que se alcanzarían dos años de paralización de las obras, lo que supone otro nuevo golpe negativo para la potenciación turística del valle y, en definitiva, para toda la comarca; y otra nueva desilusión para los, pocos ya, que creen en éste proyecto. Los incumplimientos de la Junta Una vez mas la Junta de Castilla y León incumple los plazos para la construcción del Museo Minero de Sabero. Después de casi dos años de paralización de las obras de restauración de la Ferrería de San Blas sin ningún tipo de actuación desde el mes de marzo de 2001, la Dirección General de Patrimonio convocó el pasado mes de junio un concurso público para la contratación de la redacción del proyecto de rehabilitación de los edificios de Bien de Interés Cultural denominado «Ferrería de San Blas», en Sabero. El objetivo era su adecuación como Museo Minero, para ajustarse a la sentencia que anulaba el proceso de adjudicación de la primera fase, al ejecutarse en un proceso irregular. En el BOCyL de 24 de junio pasado y por Resolución de la Dirección General de Patrimonio, se convocaba un concurso público y abierto para la adjudicación del proyecto de rehabilitación del emblemático edificio de la Ferrería. En el concurso se abría un plazo de 15 días para la presentación de ofertas, lo que limitaba enormemente el concurso de otros profesionales que no fuese el autor del proyecto de la primera fase, que finalizaba el 9 de julio pasado. El 19 de julio se abrían las plicas, sólo hubo una, y se adjudicó la redacción del proyecto al mismo arquitecto de la primera fase. De acuerdo con la Resolución de Patrimonio, de 11 de junio, el plazo de ejecución de la redacción del proyecto era de 45 días, finalizando el plazo a primeros del mes de septiembre. ¿Demora para otro ejercicio? Este retraso supone que el reinicio de las obras, esperado y deseado desde todos los ámbitos sociales del municipio, se demore considerablemente y, casi con toda seguridad, se tenga que posponer para el próximo ejercicio económico, alcanzando así los dos años de paralización de las obras y cinco desde su inicio. Se incumple así, una vez mas, el plazo que se marcó desde sus comienzo de dos años para finalizar íntegramente el proyecto, un proyecto que ilusionó a todo el valle de Saber, a la comarca de Cistierna y Riaño y, en definitiva, a toda la provincia y que ve, poco a poco, como se hace efectivo el olvido de la administración.