Francia, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda, Austria, Luxemburgo, Bélgica y Finlandia se oponen a Fischler
La tesis española contra la reforma de la PAC cuenta con nueve aliados
Los ministros de Agricultura y Pesca de Francia, Irlanda, Italia y Portugal secundaron ayer al ministro español, Miguel Arias Cañete, en su
El ministro español, Miguel Arias Cañete, considera arriesgada la propuesta del Ejecutivo comunitario, ya que el desacoplamiento entre las ayudas y la producción no ha sido suficientemente constatado y las evaluaciones de los estudios de impacto han sido a su juicio insuficientes. A continuación, acusó a la Comisión de tener una actitud intransigente y de aproximarse en exceso a las exigencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), por lo que le recomendó que compruebe los efectos de la reforma en cada Estado miembro. Asimismo, señaló que las zonas desfavorecidas españolas tendrán efectos negativos en contra de lo que se acordó en el Consejo Europeo de octubre y advirtió sobre la intención de la CE de no tener en cuenta las especificidades de las zonas ultraperiféricas, entre ellas las Islas Canarias. El titular francés, Herve Gaymard, señaló que la condicionalidad de los pagos es lógica, pero subrayó que rechina la pretendida modulación con la que se pretenden recortar las ayudas a las explotaciones. Además, mostró la oposición frontal de París al desacoplamiento y calificó de inaceptable la regresividad de las ayudas en los sectores lácteo y cereales ya que, en general, el Gobierno francés se opone al descenso de los precios en todos los sectores. El ministro irlandés, Joe Walsh, censuró el efecto combinado entre el desacoplamiento y los rigores exigidos por la OMC al explicar que su país se verá perjudicado por las nuevas importaciones del exterior y por la disminución drástica de su cabaña de vacuno. Igualmente, advirtió de que si también caen los precios, los daños serán gravísimos para Irlanda. «No estoy dispuesto a sancionar el empobrecimiento de los agricultores irlandeses, por lo que rechazo esta propuesta», señaló. Por su parte, el ministro portugués, Armando Servinate, consideró «globalmente aceptable» la condicionalidad de las ayuda, aunque alertó del riesgo de abandono de las tierras meridionales en su país en detrimento de un aumento de los cultivos en el centro y norte de Europa.