La corta plantilla y las bajas por enfermedad causan a veces que un agente preste servicio en solitario
Sólo un policía local cubría el turno cuando sucedió el atraco a La Caixa
Sólo un agente de la Policía Local estaba de servicio cuando dos individuos, que aún no han sido detenidos, atracaron la sucursal de La Caixa

El único vehículo del cuerpo policial de La Bañeza, en una fotografía de archivo
El único agente de la Policía Local que estaba de servicio el pasado viernes cuando se atracó una sucursal bancaria en pleno centro de La Bañeza no dispone, además, de permiso para la conducción de vehículos prioritarios, por lo que su única alternativa, en caso de haber recibido aviso del suceso, era la de acudir hasta el lugar de los hechos a pie, quedando descartada la posibilidad de que pudiera seguir a los atracadores, que huyeron del lugar de los hechos en un turismo. Cuando este agente ingresó en la Policía Local no era obligatorio poseer ninguno de los tipos de licencias de conducir y, de hecho, no es el único funcionario policial en la ciudad imposibilitado para guiar el único vehículo -un coche patrulla- del que dispone el cuerpo. La elevada edad de los agentes es otro de los problemas de la Policía Local, ya que son cuatro los que superan los 60 años, a los que el próximo mes de julio se unirá otro más. Dada la elevada media de edad, no es raro que los funcionarios causen baja del servicio por enfermedad -como sucede en la actualidad, en la que cuatro de los policías faltan a su trabajo por este motivo-, por lo que conseguir cubrir los turnos resulta, en ocasiones complicado. En La Bañeza, los turnos de noche se cubren obligatoriamente con dos agentes. Posteriormente, se da prioridad al turno de mañana y, si no queda otro remedio, sólo un policía cubre la tarde.