TELENO
La brigada tuvo que abandonar la extinción del último incendio
La alcaldesa de Luyego de Somoza, Marisa Rodríguez, confirmó ayer que, si bien las brigadas con base en Tabuyo del Monte y un camión de incendios de la Junta trataron de sofocar en la tarde del viernes el incendio originado en la noche anterior, tuvieron que abandonar su labor «porque el frente del incendio que salió de los límites del campo tenía 3 kilómetros de longitud y 2 de anchura». El foco quedó extinguido ayer, después de que las brigadas aprovecharan para apagarlo el frío de las primeras horas del día, que había disminuido la intensidad del mismo. La alcaldesa estimó que el incendio, el segundo en menos de dos semanas, «pudo haber venido otra vez para el pinar de Tabuyo, porque no había masa arbórea en la zona que se estaba quemando». También añadió que «todos los impactos que caían prendían automáticamente». Rodríguez enviará mañana una carta a la consejera de Medio Ambiente, Silvia Clemente, en la que la responsabilizará de las consecuencias que puedan acarrear nuevos incendios, «ya que los mecanismos de urgencia, como la estación meteorológica y la anchura de los cortafuegos, no sirven de nada», señaló. Rodríguez confirmó que en el incendio originado la noche del jueves en el campo de tiro, que traspasó sus límites, quedaron arrasadas 600 hectáreas de robles, abedul, monte bajo y acebos, de las localidades de Corporales y Pozos, en el término municipal de Truchas. Además, indicó, las llamas afectaron a las captaciones de agua de Luyego, Priaranza y Villalibre, en el municipio que Rodríguez representa, y de Boisán, en Lucillo. Rodríguez añadió que «este Ayuntamiento no quiere que nadie se juegue la vida apagando fuegos ni dentro del área militar ni en la zona limítrofe, en la que puede quedar algún proyectil sin explosionar».