La empresa encargada de la recogida de animales sale al paso de las acusaciones contra su gestión
Rebisa, quemada por las críticas
Las últimas acusaciones lanzadas contra Rebisa por algunos ganaderos y desde el PSOE han indignado a la concesionaria del servicio provincial de re
Los gestores de Rebisa -Reciclaje Biológico de Subproductos Agropecuarios S.A.- comienzan a estar cansados de tener que defenderse y justificar su actuación frente a las críticas que sindicatos, algunos ganaderos y algún que otro partido político, fundamentalmente el PSOE, vierten desde hace un tiempo contra la labor que realizan. En dos palabras: están quemados. Entienden que su labor pueda despertar ciertos recelos y desconfianza debido a que no es precisamente un trabajo saludable, pero no están de acuerdo con que sin ningún motivo se les esté colocando en la palestra constantemente, sobre todo después del esfuerzo de renovación tecnológica que iniciaron tras el descubrimiento hace dos años del primer caso de encefalopatía espongiforme bovina, hace ya más de dos años. Precisamente la renovación tecnológica emprendida hace unos años ha situado a Rebisa como uno de los referentes de este tipo de plantas de retirada e incineración de animales en toda España, y atendiendo a las visitas de algunos representantes de plantas similares en el norte de Europa también fuera de nuestras fronteras. «Desde fuera de la provincia se reconoce más la labor de Rebisa que en León», cree Santos Vega, director gerente de la empresa concesionaria de la retirada de cadáveres animales en la provincia, que asegura que en su empresa se realizan más test priónicos para detectar la enfermedad de las vacas locas que en ninguna otra provincia española. El gerente de Rebisa también insiste en que su empresa posee la mejor flota de camiones de España para ejecutar este servicio, algo necesario, por otra parte, ante las complicaciones que ofrece la orografía leonesa. «La gente desconoce las dificultades de recoger una vaca en lugares como La Cabrera», apunta Vega haciendo referencia a las vacas salvajes que por orden de la Junta fueron sacrificadas hasta hace unas semanas. «Persecución injustificable» Ante las continuadas críticas de que es objeto la concesionaria, Santos Vega comienza a preocuparse por el cariz que está tomando la situación y habla sin tapujos de «persecución injustificable», y de acusaciones sin pruebas realizadas a ciegas. Después de décadas dedicándose a esta actividad, primero en una planta en Trobajo del Camino, al lado de León, y desde hace 13 años en el municipio de Cabreros del Río, Vega está convencido de que las últimas acusaciones vertidas contra el servicio que gestiona «se irán desmontando una a una, como se ha ido demostrando con las anteriores». El gerente de Rebisa hace referencia fundamentalmente a la última y, quizás la más dolorosa: la denunciada hace unas semanas por el diputado provincial del PSOE y concejal de Cabreros del Río, Matías LLorente, que acusó a Rebisa de haber estafado 12.000 euros -unos dos millones de pesetas- en la recogida de ejemplares jóvenes de ganado ovino y caprino sin identificar y que según el político socialista la concesionaria de la Diputación debería retirar gratuitamente. Santos Vega asegura que Rebisa cobra por cada animal recogido lo que explicita el convenio que renueva cada año con la Diputación, «donde no se recoge ninguna especificación sobre ese tema», advierte. Precisamente es en la recogida de ovejas y cabras en las que Vega considera que Rebisa ha echado el resto, al cobrar sólo por un ejemplar por cada cuatro fallecidos. No obstante, la empresa de recogida de cadáveres de animales ha decidido no poner la otra mejilla y ya ha puesto el caso en manos de sus abogados, que están barajando la posibilidad de querellarse con el portavoz socialista en la Diputación por difamación y atentado al honor.