LUZ ÁLVAREZ MENÉNDEZ PANTALONERA
«Por hacer un pantalón cobro 20 euros»
Luz lleva más de medio siglo realizando arreglos a las prendas de vestir y confeccionando pantalones, un oficio que aprendió en su juventud con un sastre en Villaseca de Laciana. Actualmente es la única mujer que

Luz Álvarez es la única mujer de la comarca que hace pantalones
-¿Desde cuando se dedica a la confección de pantalones? -Desde hace más de medio siglo. Cuando tenía 15 años comencé a aprender el oficio con un sastre que ejercía en Villaseca de Laciana. Posteriormente, como me gustaba mucho la profesión, decidí hacer arreglos de ropa por mi cuenta y tener así mi propia clientela. Con el tiempo y a base de experiencia, empecé a confeccionar otro tipo de prendas, como los pantalones. -¿Fue difícil aprender? -No. Tuve que aprenderlo para poder ganar dinero que me permitiera vestirme, ya que vivía con unos tíos que se me encargaban de mi manutención. En aquella época no había muchas posibilidades para aprender otros oficios y por eso puse todo mi empeño en aprender la labor. Recuerdo que en la sastrería ganaba 7 duros al mes y los primeros pantalones que confeccioné fueron de pana, no debieron de quedar muy mal porque después me encargaron muchos más. -¿Cómo es el proceso de confección de un pantalón? -El primer paso es tomar las medidas, que es lo que da la exactitud al pantalón. Posteriormente, corto directamente la tela con esas medidas, marcándola con jaboncillo y la sobrehílo. Si el pantalón es de caballero lo embolsillo y en el caso de los de señora junto simplemente las piezas, las delanteras con las traseras. Finalmente se monta la prenda, se cose y se le coloca la cinturilla y la cremallera. -¿Qué tipo de clientela tiene? -Mis clientes son de Laciana y de otras comarcas limítrofes, y los pantalones que confecciono son de señora y caballero. Existen personas con problemas de sobrepeso que no encuentran talla en las tiendas y tienen que recurrir a la confección a medida, mientras que otras prefieren hacerlo a su medida porque les sale más económico. -¿Cuáles son las épocas del año en las que tiene más encargos? -Navidad, las Primeras Comuniones y fiestas patronales son las fechas en las que tengo más volumen de trabajo, es cuando la gente se va más obligada a estrenar ropa nueva. -¿Cuál es el coste de un pantalón confeccionado por usted? -El precio de un pantalón de caballero es de 22 euros, mientras que por la confección de uno de señora cobro 20. A esta cifra hay que añadir el coste de la tela, por lo que el precio total de la prenda se puede situar entorno de los 40 euros. Teniendo en cuenta que la tela sea de una calidad media-alta, el precio resulta bastante inferior que en un comercio. -¿Ha cambiado mucho en los últimos años el diseño de los pantalones? -Muchísimo, sobre todo en la anchura que se le da al bajo. Todo depende de la moda, si se llevan pitillo, rectos o acampanados. He llegado a confeccionarlos de hasta 34 centímetros de bajo, utilizando la tela de dos pantalones. En el resto de la prenda no ha cambiado tanto la confección, aunque antes el pantalón de señora llevaba bolsillos y ahora las clientas no los quieren, les gusta más ceñido. -¿Cómo se llevan esta temporada? Acampanados, rectos, piratas, muy cortos, etcétera, depende del estilo de la persona que se los ponga y su edad. Respecto a los vaqueros, siempre están de moda y varía su hechura según las tendencias de cada temporada. Para que el pantalón luzca es muy importante utilizar en su confección telas de buena calidad, creps, paños... -¿Ha pensado ya en la jubilación? -A mis 69 años ya estoy un poco cansada de tanto trabajar. Por un lado si me gustaría dejar de coser, aunque este trabajo me viene muy bien, al estar toda la vida trabajando, me hace sentirme útil y activa. De todas formas, me lo tengo que pensar.