El gerente de la feria, Manuel Reguera, anunció que el año que viene se dedicará al Xacobeo LA FRAGUA DE FURIL
Más de 30.000 personas visitaron la Feria de Agroturismo de Carracedelo Claves de la feria La Feria del Libro antiguo
El próximo año se remodelarán los pabellones César y Augusto y se crearán aparcamientos
En la feria de Carracedelo participaron más de 101 empresas repartidas en algo más de 80 expositores
Más de 30.000 personas visitaron la novena Feria de Agroturismo y Multisectorial del Bierzo de Carracedelo que ayer cerró sus puertas, después de cuatro intensos días de actividad en torno al área temática El Oro de Roma. La muestra, que este año batió récord de participación con la presencia de 101 empresas repartidas por algo más de 80 expositores, se ha consolidado como el mayor escaparate agrícola y turístico de la comarca, al congregar a los máximos exponentes de ambos sectores. El organizador del evento promovido por el Ayuntamiento , Manuel Reguera, destacó la elevada participación y adelantó novedades para futuras ediciones. La Feria de Agroturismo de Carracedelo girará, a partir del próximo año, en torno a un eje temático diferente en cada edición, comenzando con el Xacobeo 2004. Numerosas empresas gallegas De esta forma, el recinto ferial se convertirá el año que viene en un escaparate del Camino de Santiago, con la participación de numerosas empresas gallegas y una decoración acorde. «Vamos a buscar cada año un eje temático que va a guiar la decoración. El año que viene será el Xacobeo, que es como se sabe muy importante para el sector agroturístico del Bierzo. También habrá espectáculos para los días centrales de la feria» apostilló el gerente de Imagen Press y promotor de este evento, Manuel Reguera. Otra de las novedades que presentará la feria de agroturismo en futuras ediciones será el acondicionamiento de una zona de ocio para los niños supervisada por un monitor y dónde los padres que vengan a visitar la muestra puedan dejar a sus hijos sin preocupación. Nuevos aparcamientos Los expositores que participaron en esta novena feria de Carracedelo se encontraron repartidos entre los dos pabellones, César y Augusto, quedando situados algunos de ellos en el exterior por falta de espacio. Reguera también confirmó que para la próxima edición del evento se remodelará el pabellón César y se acondicionarán nuevos aparcamientos. Las obras en el recinto consistirán en un lavado de cara de esta antigua nave de Cetarsa y el acondicionamiento interior. La feria del libro antiguo y de ocasión, luego de permanecer más de lo previsto en la Plaza Miranda de Ponferrada, ha llegado a su fin hace dos semanas, al menos por este año. Nunca una feria del libro permanece más de lo que a uno le gustaría. No estaría nada mal que el próximo año, en la capital del Bierzo, se hiciera como una permanente feria del libro antiguo y de ocasión. Sería extraordinario, máxime para aquellos que aún sentimos una especial adoración por los libros. Una feria que nos permitiera conseguir aquellos libros que nos resulta difícil conseguir en librerías donde sólo se venden últimos éxitos y algún que otro novelín rosa. Confieso mi debilidad por los libros antiguos, los libros clásicos, esos libros que casi nadie lee, y en los que está escrita la filosofía que encierra la vida, los viajes al final de la noche. «Todo, todo, todo está en los libros...», dice esa canción que abre el programa de TV-2 presentado por Sánchez Dragó los domingos a la noche. Un paseo por estas ferias siempre le procura a uno un enorme placer, sobre todo si finalmente logramos rescatar de las casetas alguno de esos libros que tanto estábamos esperando. Hay libros que uno ha leído en alguna biblioteca. Pero, por lo que sea, no los pudimos comprar, aunque nos hubiera hecho mucha ilusión tenerlos en casa. A decir verdad, gran parte de estos libros, que alguna vez nos prestaron en una biblioteca para leer, no los compramos porque costaban un pastón. O, al menos, eso es lo que nos parecía entonces. En cambio, hoy, uno puede hincharse de libros en una feria de ocasión, siempre a precios moderados, incluso a precios muy bajos. Es por esto que conviene acercarse a estas ferias, porque en ellas se pueden comprar libros baratos y de calidad. Luego de dar algunas vueltas por esta feria del libro antiguo y de ocasión me topé al menos con dos libros que me llamaron la atención, porque al final acabé comprándolos. Uno de ellos es el Viaje a Italia que escribiera Goethe, y otro es La Habana por un infante difunto , cuyo autor es el cubano anticastrista Guillermo Cabrera Infante. Este último, por cierto, no hace tanto tiempo que lo he leído (prestado, claro está). Pero ahora he tenido la ocasión de hacerme con él. Lo cual me entusiasma. Gastar dinero en libros es, a la larga, una buena inversión. No lo pongan en duda.